Sofía Bourgeois tiene 30 años, es de Carlos Paz y hace dos meses vive en Corea del Sur. Desde que llegó, comparte su vida a través de su cuanta de Instagram, @unaargentinaencorea, en donde acumula casi seis mil seguidores. En el último tiempo, visitó varios países y, antes de la pandemia, soñaba con viajar a Irlanda a estudiar inglés y trabajar. Sin embargo, las consecuencias del covid hicieron que sus planes no puedan llevarse a cabo, y decidió descargarse una aplicación en su celular para aprender el idioma. Allí, conoció a un joven coreano, Suhyun, con el que comenzó a hablar todos los días, sin saber que terminarían enamorados.
Sofía Bourgeois dejó Argentina y se fue a vivir a Corea del Sur
AIRE habló con la joven argentina, quien explicó cómo comenzó su relación. “Empezamos a hablar como amigos y al cuarto mes nos dimos cuenta de que pasaba algo más”, contó Sofía. “Estuvimos hablando por catorce meses. Por mensajes, por videollamadas, con 12 horas de diferencia”, agregó, y confesó que, a partir de ahí, cambió su rumbo: "Dije 'chau Irlanda, voy a tratar de conseguir la Visa para ir a Corea'".
Al principio, la situación no fue nada fácil, ya que las restricciones por el Coronavirus hacían que las instituciones tengan sus puertas cerradas. "No encontrábamos salida, entonces pensé en ir a estudiar inglés a Australia por seis meses, y viajaba desde ahí hasta Corea, pero no me salió el pago. Pagué en febrero, y en marzo me dijeron que no podía salir por cambios de Argentina en los pagos al extranjero", indicó, luego de contar que le habían rechazado la Visa para ir a Corea por 30 días, dos veces seguidas. Sin embargo, justo en ese momento, se abrió la Visa Work and Travel para viajar al país asiático.
De un día para el otro, Sofía fue desde Córdoba hasta Buenos Aires, a presentar los papeles necesarios para anotarse, con el beneficio de que, en ese momento, no había muchas personas interesadas. "Me la dieron, y a los 10 días vine a Corea", relató emocionada desde Seúl, en la casa que comparte con su actual pareja.
Choques culturales
Corea del Sur es uno de los países más avanzados tecnológicamente y su economía se mantiene estable gracias a las grandes empresas que funcionan a nivel mundial. Además, en el último tiempo, el Kpop y los Kdramas, comenzaron a aportar grandes sumas de dinero al país, superando los 10.000 millones de dólares al año. Sin embargo, su cultura milenaria es muy diferente a lo que los occidentales están acostumbrados.
Algo que llama mucho la atención de los extranjeros que visitan Corea, es la cultura del "ppali-ppali", que refiere a la tendencia general de apurarse en cualquier actividad dada. "Los coreanos tienen que hacer todo rápido. Por ejemplo, van a un restaurante y, máximo, a los 10 minutos traen la comida, y no es que se quedan una hora, comen en 15 minutos y de ahí, van a tomar un café a otro lado", contó Sofía Bourgeois en diálogo con AIRE.
Además, la joven se refirió a su problema con la comida coreana, ya que sus platos se distinguen por el picante. "La comida es todo un tema", dijo y agregó: "Nunca probé algo igual. Es un picante que en Argentina no existe".
Corea del Sur y el alcohol
En su llegada a Corea, el alcohol fue algo que también la sorprendió. "Cuando están trabajando y tienen que hacer la pausa para almorzar, es muy común que vayan todos a comer a algún lugar, y piden soju o cerveza, y después siguen con sus tareas", dijo. Luego, habló de las típicas "cenas de trabajo", en donde jefes y empleados se juntan a beber por la noche: "Hace dos semanas, llamaron a Suhyun para que controle si su compañera había llegado bien a su casa, porque estaba muy alcoholizada. Y, otra vez, el jefe la trajo en taxi", indicó. "Al principio me costaba entenderlo. Y mi pareja me dijo que no le puede decir que no a su jefe, porque quedan como irrespetuosos", agregó.
"Acá podés ver a un chico de 20 años, o a un señor de 70, alcoholizado, a las cinco de la tarde o a las tres de la mañana. La gente va caminando, y a pesar de que esté tirado en el suelo, no le prestan atención. Por supuesto que, ni siquiera, le roban, porque acá no se roba. Para ellos es normal, pero, al principio, es impactante y chocante", le contó a AIRE.
Presión social y estándares
Corea del Sur se distingue por ser uno de los países en donde la moda y el verse bien, son una de las cosas más importantes. La presión social hace que, muchas veces, las personas extranjeras, tengan que amoldarse a los estándares, para, de alguna manera, integrarse a la sociedad.
Sofía mencionó: "Ves a las coreanas con esa piel blanca perfecta, parece que no tienen nada de maquillaje, pero tienen cuatro cremas puestas y tienen tres tipos de bases, pero se ve todo natural". Luego, continuó: "La gente te mira, pero dos segundos y de reojo. Está esa presión de que te están mirando todo el tiempo".
Corea del Sur y el Kpop
En el último tiempo, el Kpop se convirtió en uno de los géneros musicales más escuchados alrededor del mundo. BTS, BLACKPINK, TWICE, Stray Kids y aespa, son solo algunos grupos de los tantos que existen. En Argentina, por ejemplo, es común ver a los fanáticos vistiendo remeras de sus agrupaciones favoritas, o bailando las coreografías en algunas plazas.
Sin embargo, Sofía dejó en claro que, en Corea, no es tan común esto: "Vas a las estaciones de subte y casi siempre ves banners digitales que conmemoran los cumpleaños de los idols, o ves a actores en publicidades de perfumes o cremas. Pero, casi nunca se ve gente con merchandising". "En los eventos, cuando sale algún álbum nuevo, sí, se lleva de fans. Pero, generalmente, no se muestran mucho, porque no usan remeras que digan el nombre del grupo, como nosotros", agregó.
Los Kdramas y la idealización
Los Kdramas o dramas coreanos también están en auge. Tras verlos, muchas personas comenzaron a soñar con ir a Corea, y hasta a idealizar a los hombres coreanos. "Hay chicas extranjeras, en muchos casos jovencitas, que quieren venir y casarse con un coreano, y ese es su sueño", dijo Sofía, y continuó: "Ves que se vuelven locas cuando pasa algún chico lindo, y pensás: 'qué miedo', porque no todo es como se ve en los Kdramas".
"Obviamente, es depende de cada hombre, como en todos lados. Por ejemplo, lo que veo en Suhyun, y tal vez pasa con todos, no lo sé, es que está todo el tiempo pendiente de vos. O sea, primero es la chica, y después ellos", le contó a AIRE. Sin embargo, también hizo referencia a que, en algunos casos, existe el maltrato de hogar: "Cuando una mujer es golpeada, puede ir a denunciar a la policía, pero, en muchos casos, prefieren callarse. En Argentina se está comenzando a hablar, pero en Corea está mucho lo que es el machismo y la manipulación".
Además, contó que las mujeres en Corea del Sur, suelen estar a la sombra de su marido o pareja: "En Argentina, las mujeres estamos acostumbradas a tener nuestro propio trabajo, salir adelante sola, y hasta ser el poder. Pero, en Corea, el hombre es el que manda". "Si la mujer también tiene un buen trabajo y un buen sueldo, la pareja puede llegar a ser un poco disfuncional", comentó.
Los aspectos positivos de Corea del Sur
Por supuesto, Corea del Sur es un país de primer mundo, por lo que la vida allí es muy diferente y se distingue en muchos aspectos. "Algo que me gusta muchísimo de acá es el transporte, ya sea subte, colectivo o taxi. Por ejemplo, el subway pasa cada cinco minutos, siempre a tiempo. Los colectivos también, y tienen una conexión muy buena. Los tiempos son perfectos, y te llevan a todos lados", indicó Sofía.
Además, la joven argentina dejó en claro que "hay muchísimas cosas para hacer". "Podés tomarte el subte para ir a una cafetería que buscaste por NAVER, que vendría a ser como nuestro Google, que están hechas y pensadas para el consumismo y para pasar el día", contó en su entrevista con AIRE, y agregó: "Las plazas, también, están llenas de árboles, porque acá hay puros edificios, y es para que la gente se sienta más distendida, después de tanto trabajo o de estar encerrado en su departamento".
Otra de las cosas que destacó Sofía Bourgeois fue que, en Corea del Sur, se compra todo por internet. "Ayer compramos a las ocho unas cremas y nos llegaron algunas como a las once de la noche y otras hoy a la mañana", indicó, y aclaró: "Los coreanos van a trabajar y la plata que ganan, la gastan en su propio país".
Sofía Bourgeois dejó todo para ir a Corea del Sur
El irse del país no es una decisión fácil de tomar. Son muchas las cosas que deben dejarse atrás y así fue el caso de Sofía Bourgeois. "Extraño los domingos en familia, y el descanso, porque acá vos estás al pedo, pero te vas a un café o al parque. Al principio está bueno, pero extraño estar tirada en la cama sin hacer nada", relató.
Además, indicó conmovida: "Yo en Argentina tenía trabajo, casa, auto, mis amigos y familia. Dejé todo para venir, porque no me gustaban como se estaban dando las cosas, ya sea en educación, en seguridad, en política o en economía. Prefiero mi seguridad y mi bienestar en otro país, a pesar de que tenga que dejar todo atrás. Ya tenía la vida armada, pero decidí empezar de cero".
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