El desafío que desató el caos entre Sandra y Selva en Gran Hermano
El desafío, que consistía en permanecer atadas durante 24 horas, despertó chispazos entre las dos participantes y derivaron en una crisis emocional que Sandra no pudo disimular frente a las cámaras.
Sandra intentó mantenerse serena, pero con el paso de las horas perdió el control y rompió en llanto. Desde fuera de cámara, se escuchó a Selva decir: "Sandra, juego limpio, juego limpio. Divertido, pero limpio", se escuchó repetir a Selva por fuera de las cámaras.
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Segundos después, ambas aparecieron ante el resto de los jugadores. Devi le preguntó a Selva si estaba más tranquila y ella respondió con seguridad: "Siempre estoy tranquila. ¿Vos me veías nerviosa?". Luego explicó la situación: "Yo lo único que pedía era dormir en mi camita, lo único. Después todo lo demás, no tengo drama en levantarme 80 veces al baño, a fumar… no tengo drama".
"Agarrate de esas lágrimas para tener fuerzas"
Mientras hablaba, Sandra permanecía a su lado, en silencio, visiblemente afectada. Las lágrimas le caían mientras intentaba disimular el llanto secándolas con la mano. La escena no pasó desapercibida para Selva, que buscó animarla: "Ay, Sandrita, aguantaste seis meses acá. ¿No vas a aguantar una noche con esta rompe huevos?", dijo, haciendo referencia a sí misma mientras la abrazaba.
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A pesar de sus palabras, Selva también mostró señales de agotamiento. "No... yo no tengo problemas", murmuró con una expresión que reflejaba tristeza. Antes de terminar, intentó alentarla: "Agarrate de esas lágrimas para tener fuerzas".
Aunque Sandra no explicó qué detonó su crisis, quedó claro que el desafío de pasar una noche atada a Selva la superó emocionalmente.