El casamiento de Eduardo Costantini con Elina Fernández Fantacci desató un escándalo familiar. Los hijos del empresario no estuvieron nada de acuerdo de que se uniera en matrimonio con una chica 43 años más joven y ya hablan de un interés económico.
Solo dos de los siete herederos asistieron a la boda de su papá, que "tiró la casa por la ventana" en el Hotel Alvear. Los familiares del millonario sospechan que al hombre le hicieron un "embrujo vaginal".
Se trata del "agua de tanga", un macabro recurso en donde se utiliza una bombacha para luego ponerla en un recipiente con agua. El segundo paso es que la persona a la que se quiera hechizar beba el contenido. Allegados a la chica aseguran que recurrió a un brujo de la localidad de San Martín para llevar adelante su plan maestro.
Habrá que ver si la mendocina sale a defenderse de estas duras acusaciones, que la hacen quedar como una persona enamorada del poder y del dinero, algo que le sobra a Costantini.
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