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Espectáculos Gran Hermano | Telefe |

Las mujeres de Gran Hermano quedaron atadas y pedían FAVORES a los varones por los cigarrillos

Durante un desafío, las mujeres de Gran Hermano (Telefe) protagonizaron una noche caótica al pedirles favores a los varones de la casa.

Una nueva jornada caótica sacudió la casa de Gran Hermano 2025 (Telefe). Cinco mujeres quedaron atadas entre sí por un desafío impuesto por la producción para obtener cigarrillos y, lejos de generar compañerismo, el encierro detonó en peleas, gritos y hasta pedidos incómodos a los varones de la casa.

Los "favores" de las mujeres durante el desafió por cigarrillos en Gran Hermano

La escena ocurrió durante la madrugada y fue transmitida en vivo con la reacción del streamer El Laucha, quien seguía minuto a minuto lo que pasaba en la casa de Gran Hermano. En medio del cansancio físico y mental, Sandra, Luz, Selva, Eugenia y La Tana, atadas entre sí por un desafío, protagonizaron una serie de discusiones por el espacio para dormir. Se reprocharon actitudes, se quejaron del desorden general y hasta hicieron comentarios despectivos sobre la higiene del lugar.

El punto más tenso llegó cuando comenzaron a pedir ayuda a los varones de la casa, ya que no podían moverse libremente. Algunos pedidos incluyeron alcanzarles vasos de agua, correr muebles e incluso intervenir para mejorar su comodidad.

Juan Pablo, Devi, Tato y Ulises reaccionaron de distintas maneras: mientras algunos se mostraron dispuestos a colaborar, otros evitaron involucrarse. El clima se tornó caótico y reflejó el agotamiento colectivo que atraviesan los participantes.

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La convivencia también se vio como un gran desafío. Las mujeres discutieron por los ronquidos, el mal olor, los espacios reducidos y hasta por supuestas manchas en las sábanas. "¿Quién cagó la sábana, muchachas?", gritó Sandra, desatando carcajadas y más gritos. "Esto tiene un lechazo, qué asco, me quiero morir", se quejó.

También hablaron de pastillas para dormir y del impacto del encierro en su salud mental: "Me puse algodón con crema hasta el fondo para no escuchar los ronquidos", relató Luz. El nivel de incomodidad y caos creció hasta que apagaron las luces, obligándolas a reacomodarse como pudieron para dormir.

Embed - A LOS GRITOS: DESCONTROL ENTRE LAS MUJERES ATADAS por los cigarrillos pedían FAVORES a los varones

Los varones, entre la indiferencia y la asistencia

Mientras las mujeres atadas atravesaban su noche más difícil, los varones se mantuvieron en otra sintonía. Ulises se alejó del conflicto y descansó en el jacuzzi, mientras que Devi y Tato colaboraron con pequeños gestos, lo que fue valorado por algunas de sus compañeras: "Tan divino Devi, tan caballero", dijeron entre risas.