Este sábado, después de diez meses aislada para no contagiarse de coronavirus, Mirtha Legrand regresa a la TV. Al mediodía grabó junto a su nieta Juana Viale, y se la vio muy coqueta, con un vestido azul con brillos típico de una reina. Los fotógrafos esperaron ansiosos en la puerta de Estudio Mayor y se llevaron una gran sorpresa con la actriz, que durante la pandemia le cuidó el lugar a su abuela.
Parece que la hermana de Nacho Viale no quiso que la retrataran bajo ningún punto de vista. ¿Estaba de mal humor o solo quería que la diva se llevara todo el protagonismo? Su actitud fue muy sospechosa, ya que hasta el momento siempre se había mostrado con muy buena predisposición.
Chiquita bajó de su auto y fue directamente al camarín para no tener contacto con nadie. Una vez en el estudio, se encontró con la presencia de su bisnieta Ámbar, Adrián Suar con su hija Margarita, Marcela Tinayre y Pablo Codevilla. Todo se desarrolló con total normalidad, y luego se retiró contenta directo a su casa, donde esta noche verá el resultado.
Su ropa estuvo a cargo de Claudio Cosano, a quien Legrand llamó personalmente para que le preparara un vestido sorprendente que se lleve toda la mala energía de este año. “Le hice el vestido con todos los protocolos. Va a llevar hasta tapaboca, va a estar como me gusta que esté. A todo su público le gusta verla brillar. Le hice un vestido largo. Está todo terminado a mano. Le queda increíble. No hubo plan b, fui muy seguro y la conozco. No pensé que le iba a gustar tanto. Hice unos pequeños ajustes porque quiero que le quede perfecto”, había dicho el modisto en una nota con Mitre live.
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