Romina Malaspina ya no es esa joven marplatense que ingresó a la casa de Gran Hermano en el 2015. Aunque sigue siendo una bomba sexy, su rostro está cambiadísimo. En los últimos años apostó a algunos retoques y su nueva cara hoy es el foco de los comentarios en las redes sociales.
Se agregó lolas, se operó la nariz, se inyectó colágeno en los labios y con mucho entrenamiento, logró tener una figura similar a la muñeca Barbie. "Esa no sos vos", "Innecesario tanto quirófano", "Estás irreconocible", fueron algunos de los mensajes que le dejaron.
Tras su paso por la casa más famosa de la Argentina, Romina participó de algunos realities en Chile y en España, donde cosechó más odio que amor. Sin embargo, en su cuenta de Instagram tiene casi un millón de seguidores y despierta suspiros con sus posteos.
Malaspina está pasando la cuarentena en su Mar del Plata natal, cerca de su familia. Mientras espera que el aislamiento termine, se la pasa entrenando y animándose a componer canciones, ya que quiere convertirse en una estrella musical.
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