Redacción Aire Digital
La China Suárez siempre les da los gustos a sus hijas. Es mamá de Rufina, fruto de su relación con Nicolás Cabré, y de Magnolia, de su actual noviazgo con el galán chileno Benjamín Vicuña. A la mayor de las nenas le obsequió un mariposario para que esté en pleno contacto con la naturaleza, y ahora fue por más con un ostentoso regalo verdaderamente soñado.
Eugenia rompió el chanchito y compró una casita de madera que vale 60 mil pesos. El modelo elegido se llama Market & Café, y tiene unas medidas aproximadas de 1.50 metros (ancho) por 1.30 metros (profundidad) por 1.80 metros (alto). ¡Impresionante!

En abril, la ex Casi Ángeles reveló que esta adquisición que hizo para sus pequeñas fue el gran anhelo de su infancia. La pequeña vivienda parece salida de un cuento. Es toda blanca y al frente tiene un pizarrón que dice “cookies, ice cream, cake y juice”. Seguramente será todo lo que Rufina podrá ofrecerles a sus amiguitas cuando vayan a visitarla para jugar.

Las “instalaciones” también son usadas por Bautista, Beltrán y Benicio, los hijos que Benjamín Vicuña tuvo con Pampita. Juntos forman una gran familia ensamblada y se llevan muy bien. Tanto es así que la China les cocina sus platos preferidos.
“A Rufina le hago pastas. A los chicos pizza casera o carne. En cambio a Benjamín le doy unos fideos con salsa bolognesa hecha por mí. Magnolia es vegetariana”, comentó en una nota con revista Caras.
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