Cinthia Fernández arrancó el 2020 con el pie izquierdo. En su primer programa del año en Los ángeles de la mañana vio un informe donde mostraron una foto de Martín Baclini con una rubia a upa y se largó a llorar. Aunque sabe que él está soltero y puede hacer lo que quiera, reveló que “ella no deja de amar de un día para el otro”.
Como si fuera poco, a los días denunció en las redes que le robaron todos sus ahorros en un supermercado de Escobar. Tenía encima todos los dólares que hizo durante su carrera para cambiarlo por pesos y pagar deudas, según explicó.
Las horas pasaron y una señora se hizo presente en su domicilio para devolverle la cartera, que aparentemente encontró tirada en el centro de compras. Las dudas se instalaron entre los seguidores de Cinthia, que creen que inventó el hecho para que Baclini la desbloqueara de WhatsApp. Y lo consiguió.
El rosarino la tenía silenciada ya que “está harto de que ella no le crea”. Las reiteradas escenas de celos lo colapsaron y ahora se fue a descansar a Punta del Este con Luciana Salazar, su amiga. Para apaciguar el dolor, Fernández se está refugiando en el entrenamiento. Está haciendo una rutina muy intensa para despejar la mente y aliviar la angustia que siente de tanto pensar en su gran amor.
La ex de Matías Defederico no pierde las esperanzas de reconquistar a Martín, pero parece que él ya cerró la puerta definitivamente.
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