En realidad, la decisión del histórico artista y ejecutivo de DC Jim Lee no es ninguna sorpresa. A las pocas posibilidades que se barajaban de un regreso del Universo DC de Zack Snyder, se le sumó un extenso artículo exclusivo de la revista Rolling Stones en donde, citando varias fuentes, dieron a conocer que existió un lobby hecho con bots de Twitter para la campaña del Snydercut de la Liga de la Justicia, diversos fondos financieros de dudosa procedencia y amenazas en redes sociales a los productores Geoff Johns y John Berg, era evidente que los ejecutivos de DC tomaran una decisión semejante.
Dos firmas especializadas contratadas por Rolling Stone, Q5id y Gaphika, confirmaron que al menos 13% de las cuentas de Twitter involucradas en la campaña del Snydercut fueron falsas, muy por encima del 3-5% que los expertos dicen se ven típicamente en cualquier trending topic. Otra empresa, Alethea Group, encontró que la web forsnydercut.com, la cual se adjudica ser responsable por hacer viral el hashtag central de la campaña, estuvo en un momento registrado bajo el nombre de una persona que manejaba una agencia de publicidad que se promovía como capaz de "traer tráfico de avatares barato e instantáneo a tu sitio web". Además, un ejecutivo en marketing digital señala que, de un día para otro, el hashtag bajó de un millón de tweets diarios a 40.000, algo que nunca pasa orgánicamente y que parece ser un ejemplo clásico de manipulación.
Pero eso no es todo. Aseguran fuentes de la Rolling Stone que Synder dio instrucciones a dos de sus editores para que retiraran discos duros con materiales de la película de las instalaciones de Warner. El estudio le solicitó su devolución, a lo cual el mismo se negó. Hoy en día Snyder afirma que Warner nunca se los pidió y asegura tener derechos contractuales de los archivos. Desde el estudio no se tomaron acciones, porque nadie esperaba que Snyder editara una versión de la película. Hacia fines del 2020 el propio Snyder exigió retirar el nombre de los productores Geoff Johns y Jon Berg del Snydercut. Warner por su parte hizo caso omiso al pedido, lo que ocasionó que el director confrontara a un ejecutivo diciéndole "Los voy a destruir en redes sociales".
La campaña en redes sociales se tornó violenta cuando, tres meses antes del lanzamiento del Snydercut, una cuenta de Instagram publicó una imagen de las cabezas decapitadas del productor Geoff Johns, el presidente de DC Films Walter Hamada y el ex presidente de Warner Bros. Toby Emmerich. La imagen circuló ampliamente entre los devotos de Snyder, algunos incluso etiquetando las cuentas de los hijos de los productores. Snyder solo dijo que "no podía controlar a sus fans".
Sumado a esto, la campaña por el corte de Snyder incluyó un aviso enorme en una pantalla de Times Square (que cuesta más de 50.000 dólares por día) y un avión con publicidad sobrevolando la Comic-Con de San Diego. Nadie sabe quién pagó estos gastos, ni se sabe de una campaña de recolección de fondos al respecto.
Volviendo a la declaración de Jim Lee, durante la Comic-Con de San Diego, en una ronda de preguntas, la cuestión sobre si Lee estaba colaborando con Zack Snyder de alguna manera llevó al prolífico dibujante de cómics a zanjar cualquier tipo de duda: "Trabajo en los proyectos que están en desarrollo. Creo que el Snyder Cut fue la visión de Zack, me di cuenta, y fue una historia contada de forma muy satisfactoria, pero no hay planes para trabajar más en ese material". De esta manera elegante, dejó en claro que no retomaran dicho universo.
Vale destacar que las posturas entre el cineasta y el estudio parece diametralmente opuestas, por lo que no da la sensación de que vaya a haber una nueva colaboración entre ellos a medio plazo como mínimo. Snyder, mientras tanto, está filmando su película de ciencia ficción, Rebel Moon, para Netflix.
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