El vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecederos (CAMyA), Sergio Pedace, está contento y esperanzado con nuevas reglas de juego para el sector a partir de la asunción de Alberto Fernández. Es que los matarifes (aquellos que compran hacienda, la mandan a faenar y comercializan en el mercado doméstico) se estaban sintiendo muy desfavorecidos en la gestión de Mauricio Macri. “Estaban favoreciendo solo la exportación y nunca se fijaron en el mercado interno, que somos el 80 % del consumo total”, explicó Pedace sin ningún tipo de disimulo.
Debido al nuevo esquema impositivo y de control comercial aplicado por el anterior gobierno, muchos matarifes se vieron obligados a blanquear sus operaciones. La gran transformación es que la Direccción Nacional de Control Comercial Agropecuario obligó a que cada operador tenga su propia matricula de faena, cuando antes muchos matarifes trabajaban con la matricula de los frigoríficos. Hasta ahí todo estaría bien. Pero como cuenta Pedace “nunca se terminó de blanquear al eslabón final -el carnicero- y esto hizo que nosotros tengamos toda la carga impositiva a cuestas. Si este Gobierno seguía, tendíamos a desaparecer”, confió Pedace a Bichos de Campo.
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