jueves 26 de noviembre de 2020
Economía | Agroindustria |

Vicentín, un gigante con pies de barro que sigue en crisis

Una de las cerealeras más grandes del país, que nació en Avellaneda hace 90 años, se desprendió de una parte de Renova pero no logró salir de la cesación de pagos

Tres días antes de entrar en cesación de pagos, Vicentín, la empresa que más factura en la provincia de Santa Fe, había vendido parte de las acciones que posee en la empresa Renova para empezar a saldar una deuda que supera los 1.000 millones de dólares. Esta información la dio a conocer la empresa esta semana.

El comprador del 16% de las acciones de Renova es uno de los principales socios en el negocio de la agroindustria: Glencore, una firma de capitales suizos. Renova posee dos grandes plantas a la vera del río Paraná en la provincia de Santa Fe, una de biodiésel y glicerina en San Lorenzo y otra de molienda de soja en Timbúes.

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La playa de camiones de la terminal de Vicentín en San Lorenzo quedó desolada tras conocerse las dificultades financieras de la empresa.

La playa de camiones de la terminal de Vicentín en San Lorenzo quedó desolada tras conocerse las dificultades financieras de la empresa.

Para tomar dimensión de la envergadura de la planta de Renova en San Lorenzo hay que observar la playa de camiones, que ahora parece un desierto despoblada de vehículos. Pero allí ingresan por día más de 1.000 camiones con soja. Es la planta de mayor capacidad de la Argentina y una de las más grandes del mundo, al tener la posibilidad de procesar 30.000 toneladas por día.

La transferencia se hizo a la firma Renaisco BV, afiliada de Glencore Agriculture, y comprende 438.233.700 acciones ordinarias existentes. Como resultado de la operación, Glencore Agriculture pasa a ser el accionista mayoritario de Renova con el 66,67% de las acciones.

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En San Lorenzo, Renova tiene una de las plantas más grandes del mundo para procesar soja y producir biodiésel.

En San Lorenzo, Renova tiene una de las plantas más grandes del mundo para procesar soja y producir biodiésel.

Esta operación, que se mantuvo bajo un secreto total hasta ahora, marca dos cuestiones clave: primero que la venta de esa firma no logró acomodar las finanzas de la empresa que tres días después de esa operación anunció que ingresaba en cesación de pagos por una situación de “estrés financiero”. Y la segunda es que esta maniobra confirmó que por ahora Vicentín, una empresa que surgió hace 90 años en Avellaneda, el norte de Santa Fe, pretende conservar la mayor parte de la estructura industrial.

A lo largo de su historia Vicentín dejó de ser una empresa puramente nacional para deslocalizarse. Es decir, comenzar a expandirse con otras empresas del mismo grupo en países como Paraguay, España, Brasil, Uruguay.

A lo largo de su historia Vicentín dejó de ser una empresa puramente nacional para deslocalizarse. Es decir, comenzar a expandirse con otras empresas del mismo grupo en países como Paraguay, España, Brasil, Uruguay. Muchas de las compras y ventas de granos se realizan entre estas sociedades.

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Vicentín Paraguay se constituyó en 2005 con un capital accionario de 153.360 dólares, pero siete años después aumentó el capital a 1.471.732 dólares. Y el 6 de mayo de 2014 Vicentín Paraguay adquirió el 16,67% de las acciones de Renova. Esa es la parte que Vicentín transfirió ahora a Glencore. Es decir, la empresa nacional sigue conservando el 33% de las acciones de Renova.

Durante las últimas horas circulaban fuertes versiones de que la empresa de capitales bonaerenses Servicios Portuarios iban a hacer una oferta para comprar parte del grupo Vicentín. Pero nunca se concretó.

El “estrés financiero” que puso a Vicentín en una situación delicada, con las plantas paradas desde el 5 de diciembre pasado, se debió en parte a que las inversiones millonarias que tuvo que hacer la firma para terminar la planta de Renova tuvo que endeudarse en dólares en bancos del exterior.

La maniobra comunicativa de dar a conocer recién trece días después de que se concretara el traspaso accionario de parte de las acciones de Renova a Glencore respondió a la presión de la Bolsa de Comercio de Rosario para que Vicentín pusiera sobre la mesa alguna certeza sobre su futuro cercano, algún tipo de plan para salir del default.

El temor es que el desplome de Vicentín se lleve puesto todo el entramado de negocios en torno al rubro de la economía que más inyecta dólares en la Argentina como es la agroindustria. Nadie desde la empresa dio precisiones sobre cómo una compañía que tuvo una ganancia en el ejercicio pasado -que cerró el 31 de octubre- de 1.889.209.931 pesos, de acuerdo al balance al que accedió Aire de Santa Fe.

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El “estrés financiero” que puso a Vicentín en una situación delicada, con las plantas paradas desde el 5 de diciembre pasado, se debió en parte a que las inversiones millonarias que tuvo que hacer la firma para terminar la planta de Renova tuvo que endeudarse en dólares en bancos del exterior y la crisis económica argentina generó que las tasas el moneda extranjera aumentaran notablemente debido a la suba del riesgo país.

El ahogo financiero en el que empezó a entrar Vicentín fue este año, cuando el efecto y la paranoia que provocó la caída de la empresa de corre-acopio BLD por unos 6.000 millones de pesos generó que los productores, cooperativas y acopios que habían entregado granos bajo la modalidad de precio a fijar (a un máximo de 30 días) comenzaron a querer cobrar.

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El ingreso a la terminal portuaria de Vicentín en San Lorenzo.

El ingreso a la terminal portuaria de Vicentín en San Lorenzo.

Pero la deuda más grande que tiene Vicentín es con los bancos, unos 300 millones de dólares tomados en el exterior, y más de 23.000 millones de pesos con prestamos con bancos de la argentina de los cuales, 18.000 millones son con el Banco Nación.

Ante esta situación se descuenta que la empresa apuntará a una renegociación de esa deuda, sobre todo con el banco estatal, aunque el contexto actual no colabora tras el recambio de gobierno, debido a que el directorio de la entidad aún no está completo.

Otra cuestión llamativa, según apuntaron analistas del mercado del sector, es que Vicentín realiza gran parte de sus operaciones con sociedadades que controla. Por ejemplo, según el balance, con Vicentín Europa, una firma radicada en Madrid, las ventas fueron por 1.483 millones de pesos. Vicentín Paraguay compró 4.712 millones de pesos.

En las últimas horas Vicentín comenzó a firmar contratos fowards que ya tenía refrendados antes de que entrara en default, lo que marca que empezó a reconocer esas deudas contraídas antes de la caída, una de las cuestiones que generaba preocupación.

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