¿Un avance real? Según Unicef Argentina, 2,4 millones de niños saldrán de la pobreza por las políticas del Gobierno
Un informe de Unicef revela que, gracias a políticas económicas y programas de asistencia del Ministerio de Capital Humano, 2,4 millones de niños en Argentina dejarán de vivir en la pobreza en 2025.
Unicef revela un giro positivo en la pobreza infantil: 2,4 millones de niños mejoran su situación.
La pobreza infantil en Argentina muestra señales de mejora significativa, según el último informe de Unicef Argentina. Las políticas implementadas por el Ministerio de Capital Humano, como la entrega directa de transferencias a los sectores más vulnerables y la mejora en los indicadores de inflación, fueron claves para reducir la pobreza extrema infantil en el país.
Estas medidas, combinadas con las políticas económicas adoptadas por el Gobierno de Javier Milei, permitieron equilibrar la macroeconomía y poner un freno a la inflación, contribuyendo a una mejora en las condiciones de vida de los niños, destacó en un informe oficial la cartera que conduce Sandra Pettovello.
Te podría interesar
La reducción de la pobreza infantil entre 2024 y 2025
De acuerdo con el estudio de Unicef, "Argentina. Pobreza monetaria y privaciones estructurales en niñas, niños y adolescentes, 2016-2024", la pobreza infantil experimentó una importante caída durante el segundo semestre de 2024.
En comparación con el primer semestre del mismo año, la pobreza infantil disminuyó en 14 puntos, lo que significó que 1,7 millones de niños dejaron de estar en situación de pobreza. En términos interanuales, la reducción fue de 6 puntos, beneficiando a unos 800 mil niños.
Proyecciones para 2025: una mejora consolidada
Para el año 2025, se proyecta una caída aún mayor: 2,4 millones de niños dejarán de ser pobres, lo que representa una disminución del 19% en la pobreza infantil. Estas cifras son el resultado de las políticas implementadas, entre ellas, el aumento a las transferencias sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras ayudas directas.
Impacto de las ayudas sociales
Según Unicef, estas transferencias fueron fundamentales para evitar que más de un millón de niños cayeran en la indigencia. Sin la asistencia, la tasa de indigencia habría sido un 8% más alta en el primer semestre de 2024 y un 10% más alta en el segundo semestre. Este apoyo ha sido esencial para reducir la pobreza extrema en los hogares más vulnerables.
Un panorama positivo pero con desafíos
A pesar de estos avances, el panorama sigue siendo complejo. En el segundo semestre de 2024, el 52,7% de los niños argentinos vivían en hogares en situación de pobreza, es decir, 6,4 millones de niños, de los cuales 1,5 millones estaban en situación de indigencia. Aunque estas cifras son una mejora con respecto al año anterior, el desafío sigue siendo significativo.
¿Hay cambios en la pobreza crónica?
El informe también destaca una mejora en la pobreza crónica, que combina la insuficiencia de ingresos con necesidades básicas insatisfechas. En el segundo semestre de 2024, la pobreza crónica alcanzó su nivel más bajo desde 2016, afectando al 12% de los niños.
Esta mejora en las condiciones de vida también se refleja en la disminución de la pobreza extrema, que experimentó una caída significativa, de un 32,3% en 2023 a un 28,4% en el segundo semestre de 2024.
Pobreza infantil y las proyecciones a corto plazo
Para el primer semestre de 2025, las proyecciones indican que el 47,8% de los niños estará en situación de pobreza monetaria, lo que implicará un descenso adicional en comparación con los semestres anteriores. De estos, 1,1 millones de niños estarán en situación de indigencia.
El informe de Unicef refleja un panorama positivo para la pobreza infantil en Argentina, con mejoras sustanciales gracias a la implementación de políticas públicas focalizadas y a la contención social. Sin embargo, la lucha contra la crisis de ingresos sigue siendo un desafío y el país deberá continuar en este camino para consolidar y expandir estos logros, asegurando que más niños accedan a una vida digna.
