Proyección 2026: advierten que los aumentos de tarifas y costos fijos seguirán presionando a los hogares
El economista Sergio Arelovich del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), analizó el deterioro del poder adquisitivo y el impacto del aumento de servicios básicos en las familias.
El aumento de tarifas y costos fijos eleva el riesgo financiero de los hogares.
l aumento de los costos fijos del hogar, comotarifas de luz, gas, agua y alquileres, combinado con la caída del poder adquisitivo de los salarios, está generando un escenario de mayor vulnerabilidad financiera para las familias argentinas. Así lo advirtió el economista Sergio Arelovich, coordinador del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), al analizar la situación económica actual y su impacto en los ingresos de los hogares.
En diálogo con AIRE durante el programa Una Tarde a La Vez, el especialista explicó que la situación actual tiene similitudes con otros períodos de la historia económica del país marcados por una fuerte pérdida del poder de compra de los salarios.
“Lo que estamos viviendo en alguna medida se parece a otras experiencias que se iniciaron con una fuerte reducción del poder de compra de los ingresos salariales. Lo vimos en la dictadura, en el menemismo, en el gobierno de Macri y en el gobierno de Milei”, señaló.
Según el economista, el inicio del actual proceso fue especialmente brusco y derivó en una fuerte redistribución de recursos.
“En este caso fue mucho más duro de entrada y ha provocado una transferencia gigantesca de ingresos del trabajo al capital”, sostuvo.
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Caída del poder adquisitivo y endeudamiento
Arelovich detalló que, de acuerdo con estimaciones realizadas por MATE, la pérdida acumulada de ingresos fue significativa para distintos sectores.
Los trabajadores estatales nacionales perdieron en promedio unos 10 millones de pesos desde diciembre de 2023, mientras que los trabajadores del sector privado registraron una caída cercana a los 2 millones de pesos. En el caso de jubilados y pensionados, la pérdida acumulada ronda los 6 millones de pesos.
Este deterioro del ingreso, explicó, obligó a muchas familias a recurrir al crédito para sostener su nivel de consumo.
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Según el informe de MATE, los jubilados perdieron un acumulado de 6 millones de pesos en los último 27 meses.
“La necesidad de financiamiento de los hogares se ha pronunciado como consecuencia de esta caída”, indicó el economista.
Sin embargo, el contexto se volvió más complejo por la desregulación de las tasas de interés en distintos instrumentos financieros, como préstamos personales y tarjetas de crédito.
Como resultado, el endeudamiento de los hogares comenzó a mostrar niveles de mora cada vez más elevados. Según Arelovich, en las plataformas de financiamiento digital la mora ronda el 30% de los préstamos otorgados, mientras que en el sistema bancario alcanza cerca del 13% en préstamos personales y alrededor del 10% en tarjetas de crédito.
Para el economista, la combinación de caída de ingresos, tasas elevadas y mayor dependencia del crédito está generando un escenario preocupante.
Proyección 2026
De cara a los próximos meses, Arelovich advirtió que el aumento de los costos fijos del hogar podría seguir presionando sobre las economías familiares.
El especialista explicó que el peso de servicios como la luz, el gas, el agua o los impuestos inmobiliarios creció significativamente dentro del gasto de los hogares, lo que impacta en la capacidad de consumo.
En ese sentido, cuestionó que el índice de precios al consumidor no refleje completamente estos cambios en la estructura del gasto.
“Como ha habido aumentos significativos de los servicios relativamente fijos, el número de la inflación que publica el INDEC es un número subestimado por el impacto que tienen estos gastos que no se pueden eludir”, señaló.
Además, planteó que incluso indicadores utilizados para medir pobreza o indigencia presentan limitaciones. Por ejemplo, recordó que parte de los alimentos de la canasta básica requieren energía para su preparación o conservación, pero ese costo no está contemplado en la medición.
“En la canasta básica alimentaria no hay ningún insumo energético, cuando en realidad la mitad de esos alimentos necesitan refrigeración o cocción”, explicó.
Sergio Arelovich
Sergio Arelovich es contador público y economista del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
Transferencia de ingresos
Desde MATE también analizaron el impacto macroeconómico del deterioro salarial. Según sus estimaciones, los asalariados argentinos perdieron en conjunto una capacidad de compra equivalente a 52 billones de pesos desde diciembre de 2023 hasta comienzos de 2026.
A eso se suma una caída en los recursos del sistema previsional y de las obras sociales, que dependen de aportes calculados sobre los salarios.
Para Arelovich, estos datos reflejan un proceso de redistribución regresiva del ingreso que también impacta en la estructura empresarial.
“Se ha profundizado la asimetría de poder dentro del sector empresario: la mayoría de las empresas está en una situación muy mala, mientras que un grupo reducido con mayor poder pudo reorientar sus negocios y sostenerse”, concluyó.