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Economía Colectivos | Subsidios al transporte | Santa Fe

Mucho, poquito o nada: los subsidios al transporte en Santa Fe, según pasan los años

Los aportes estatales al sistema de colectivos, claves para amortiguar los tarifazos desde 2002 hasta la actualidad, pasaron en 8 años de estar plenamente cubiertos por el Estado nacional hasta llegar ahora a una participación de casi mitad y mitad con la Provincia, con un intento fallido de deserción total de Nación en el medio. Qué dicen los datos oficiales, más allá de los discursos.

Aunque la discusión sobre los subsidios al transporte es una constante desde hace dos décadas, la participación de los diferentes niveles del Estado y el consecuente impacto sobre las tarifas presenta variaciones sustanciales en el último tramo temporal, que se verifican en los números oficiales que relevó AIRE.

La mención al año 2002 no es antojadiza. Luego del estallido de la convertibilidad, el gobierno de Eduardo Duhalde resolvió salir de la paridad 1 peso = 1 dólar y devaluó la moneda. El impacto del sacudón en el tipo de cambio sobre la inflación y los valores de los combustibles llevaron a establecer mecanismos de intervención estatal, básicamente fondos fiduciarios, para no apagar el fuego con nafta, dicho esto de manera casi literal.

Con la llegada del kirchnerismo al poder, esa modalidad se profundizó con el concepto de que el subsidio a las tarifas de servicios públicos en general constituían salario indirecto para la mayoría de la población, lo cual alimentaba la bomba de consumo que motorizaba la economía, luego del crack de 2001. A partir de allí, y de manera ininterrumpida hasta hoy, los criterios de volumen y distribución de los aportes estatales para este rubro son motivo permanente de discusión, polémica y tensión.

Cristina destacó la impronta del periodista con un recuerdo de su esposo y ex presidente Néstor Kirchner.
Con la llegada del kirchnerismo, la política de subsidios a los servicios públicos se profundizó, bajo el concepto de que representaba un refuerzo indirecto al salario de gran parte de los trabajadores.

Con la llegada del kirchnerismo, la política de subsidios a los servicios públicos se profundizó, bajo el concepto de que representaba un refuerzo indirecto al salario de gran parte de los trabajadores.

Siempre es conveniente, más allá de las opiniones propias del debate público, recurrir a los datos oficiales. Desde ya que la elección de esos registros y su necesaria interpretación no están exentas en modo alguno de la subjetividad propia de quien se toma esa tarea. Pero ofrece una base más sólida para abordar la problemática en cuestión.

Los subsidios en Santa Fe, según pasaron los años

En este caso, AIRE analizó la participación de Provincia y Nación en el monto total de subsidios al transporte en Santa Fe en los años en que esa ecuación tuvo variaciones sustanciales. Es decir, qué parte de la torta aportaron estos dos niveles del Estado en el esfuerzo fiscal por morigerar incrementos de los precios del boleto de colectivo.

Los datos surgen de las denominadas “Cuentas de inversión”, que son rendiciones constitucionalmente obligatorias de los gobiernos santafesinos ante la Legislatura y el Tribunal de Cuentas. De esa fuente se recolectaron las cifras de recursos afectados al transporte devengados desde 2014 a 2020. En criollo: la plata específicamente asignada al sistema de colectivos año tras año en ese período de tiempo.

¿Por qué se elige el 2014 como inicio de la serie en estudio? Porque el 18 de diciembre de ese año, la Cámara de Senadores de la provincia convirtió en el ley el proyecto del diputado Luis Rubeo (PJ) para crear el Fondo Compensador del Transporte Automotor Urbano e Interurbano de Pasajeros, constituido con el 5% de la recaudación del Impuesto a los Sellos. Según argumentaba en aquel momento el autor de la normativa, el objetivo era que el Estado santafesino también intervenga en el equilibrio del sistema, ya que hasta ese momento “no ponía un peso”.

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Luis Rubeo fue el autor de una ley que generó un Fondo Compensador para sostener el transporte público en Santa Fe.

Luis Rubeo fue el autor de una ley que generó un Fondo Compensador para sostener el transporte público en Santa Fe.

Efectivamente, en la cuenta de inversión 2014 sólo aparecen $ 947.001.732,71 aportados por Nación como recurso afectado. Si la Provincia invirtió en subsidios al transporte, lo hizo a través de operaciones puntuales a través de Rentas Generales.

Al año siguiente, en 2015, ya se observa el efecto de la ley Rubeo. Sobre un total de $ 1.169.981.571,47 destinados específicamente a moderar la tarifa de los colectivos, la Provincia puso el 7,38 % y Nación el resto. Ese esquema se mantuvo sin grandes saltos los tres años siguientes, si bien el programa de reducción del gasto encarado por la administración de Mauricio Macri tuvo su efecto: en 2016 el gobierno santafesino invirtió 6,82%; 9,26% en 2017 y 9,02% en 2018.

Pero ese último año se produjo un cambio sustantivo, pese a que aún en aquel momento no llegó a traducirse en los números. En los primeros meses de 2018 se desató el ya conocido proceso de salida de capitales de la Argentina, que trajo como consecuencia una fuerte corrida cambiaria y que tuvo como deriva la toma de un crédito por 57 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. En ese contexto, el gobierno nacional impulsó un nuevo pacto fiscal que incluía drásticos recortes en recursos para las provincias, entre ellos los subsidios al transporte. A diferencia de lo ocurrido con el acuerdo de 2017 entre el presidente y los gobernadores, en esta ocasión varias jurisdicciones se negaron a firmar, entre ellas Santa Fe.

Las restricciones en subsidios se profundizaron

Claro que el rechazo a la suscripción del pacto no evitaba la restricción en los envíos de dinero. En efecto, en la cuenta de inversión 2019 la relación Provincia-Nación en los aportes al sistema de colectivos fue de 15,76 % y 84,24 %, sobre un total de $ 1.426.453.127,5. Aun así, el impacto del ajuste no fue lo demoledor que se esperaba. Sobre todo si se tiene en cuenta que el pacto fiscal de 2018 indicaba que “ las provincias y la CABA definan las compensaciones tarifarias y/o subsidios al transporte público de pasajeros por automotor desarrollados en el ámbito de sus respectivas jurisdicciones”, lo cual traducido significaba que el Estado nacional se desentendía por completo de la inversión en la materia.

¿Qué es lo que ocurrió? Tras la derrota en las PASO presidenciales de 2019, la administración de Cambiemos resolvió dar un fuerte giro a su política económica de austeridad e implementó un paquete de medidas que incluyó refuerzos dinerarios al sistema de colectivos. En ese momento, el entonces gobernador Miguel Lifschitz opinó: “Nosotros y todo el país teníamos subsidios al transporte dados por el Gobierno nacional desde hace más de 20 años que fueron quitados por el presidente Macri y esto obligó a la provincia y al municipio a hacer un gran esfuerzo y al ciudadano común porque la quita de subsidios se tradujo en aumento de tarifas. Ahora, a un mes o dos meses de terminar su gestión, viene anunciar nuevos subsidios o nuevos incrementos, la verdad no sé de qué se trata ni cómo se va a implementar eso porque ya casi no hay tiempo de implementar nuevas operatorias de subsidio”.

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Los mismos problemas que sufre el servicio urbano de colectivos de Santa Fe, se replica en estos momentos en toda la Argentina. Salvo en Capital Federal y el Conurbano.

Los mismos problemas que sufre el servicio urbano de colectivos de Santa Fe, se replica en estos momentos en toda la Argentina. Salvo en Capital Federal y el Conurbano.

Tras el cambio de signo político, el primer tramo del gobierno de Alberto Fernández se caracterizó por desandar algunos de los senderos fiscales que había trazado la gestión que lo había precedido. Es por eso que, pese al desquicio gatillado por la pandemia, la Nación pasó a aportar el 88,3% de los subsidios al transporte en Santa Fe frente al 11,7% por parte de la Provincia, sobre un total de $ 2.880.091.097,9., según la cuenta de inversión 2020, que es hasta el momento de publicación de esta nota la última disponible.

Al año siguiente, todo cambió. Si bien no están disponibles los datos finos que provee la fuente oficial ya mencionada, AIRE publicó en exclusiva el texto del decreto provincial N° 838, firmado el 26 de mayo pasado por el gobernador Omar Perotti, que fue la llave administrativa local para destrabar el paro de choferes de la UTA. En ese documento se hablaba de la “la proporcionalidad verificada en los aportes correspondientes al año 2021 entre los aportes girados por el Estado Nacional ($ 4.054.400.000 que representan el 57,65%) y los aportes de las jurisdicciones locales ($ 2.978.400.000 que representan el 42,35%)”.

En una de las últimas batallas por el reparto de subsidios nacionales, el secretario de Transporte de Santa Fe, Osvaldo Miatello, sentenció: “Parece que el ajuste impuesto por el FMI sólo lo deben hacer las provincias. El AMBA es otro país”. Más allá de las evidentes asimetrías en la distribución de recursos entre el área metropolitana de Buenos Aires y el resto de las jurisdicciones, el funcionario de Perotti apunta a lo evidente: desde el recorte anunciado en 2018 por Macri hasta el desequilibro actual de Fernández, hay un hilo conductor que es la clásica receta de austeridad del Fondo Monetario Internacional.

No es ninguna novedad, por supuesto.