

Para Segré, “las repercusiones de la visita de Macri fueron todas buenas por varios motivos. Primero, porque desde 2015 no había una visita de Estado de un presidente argentino. Segundo, porque en la ecuación de presidentes, Macri -Temer es la mejor ecuación que podrían haber tenido nuestros países y nosotros como integrantes de esos países. En la época de Dilma Rousseff y Cristina Fernández de Kirchner, los países tenían tantos problemas internos que difícilmente podrían haber mirado al vecino. Cuando sale Cristina y entra Macri, no había una unidad de pensamiento político ni económico para que la relación sea mejor. Cuando sale Dilma por el impeachment y entra Temer, se da una unidad de política que mira lo mismo, una economía que busca lo mismo, de la mano de dos gestores que usan la práctica en pos del resultado”, manifestó el entrevistado.
Según Segré, “A partir de ahora, se abre un panorama internacional diferente con Trump asumiendo como presidente de Estados Unidos: en 15 días destruyó la Alianza Transpacífico, derrumbó el tratado del NAFTA, dejo a México totalmente aislado, se pelea con China, se niega a hacer acuerdos con Europa. Deja un lugar que hay que ocupar y creo que Macri supo aprovechar eso y lo materializó en el llamado que hizo al presidente de México, Enrique Peña Nieto, y le dijo ‘si el primo de arriba no te mira, mirá para acá que nosotros siempre te vamos a estar esperando’”.
Y continuó: “De lo charlado en la reunión se desprende que el Mercosur busca como bloque acercarse a la Alianza Pacífica (Chile, Colombia, Perú y México) y también un acuerdo con la Unión Europea, según afirmó hoy la canciller alemana Angela Merkel. Se viene un Mercosur que tiene muchas posibilidades de crecer hacia afuera y hacer convenios con otros bloques“, indicó el especialista.
Al ser consultado sobre la situación comercial de ambos países, Segré, puso el foco en el Ministerio de la Producción que conduce Francisco Cabrera, en faltas de medidas, para incrementar el volumen de exportaciones argentinas a Brasil.
“Por un lado, para aumentar el intercambio en la producción automotriz, Brasil pedía que se retirara el ICLA (Índice de Componentes Locales Argentinos) que excluía a Brasil de los Componentes de autopartes para fabricar un auto. En ese momento se hubiese podido llegar a un acuerdo para que en Brasil se bajen tributos que se cobran a la producción argentina”. Y así mejorar el intercambio.
Sin embargo, a pesar del fuerte rojo comercial que posee argentina de u$s 4.300 millones los últimos 12 meses. En el mes de enero, la exportaciones argentinas a Brasil aumentaron casi un 40% interanual. Pero si se toma otro indicador, falta mucho para mejorar, teniendo en cuenta que por ejemplo: “en el año 2000 del total de las importaciones brasileras, el mercado argentino representaba un 12,25% y hoy representa el 5,87%” agregó Segré. “Siendo que en el mismo período el volumen de importaciones de Brasil se multiplicó por 3 hasta el 2016”. “Por ende Brasil importa tres veces más y proporcionalmente Argentina le vende la mitad”.
Según el analista, “la inflación en Brasil, será del 4,5% anual, de acuerdo a las metas que determinó el Poder Ejecutivo, y esto es muy bueno porque comienza a bajar la tasa de interés”. “Cuando en Brasil aumentó la tasa de inflación, el Gobierno lo que hizo fue subir la tasa de interés para descomprimir la demanda, y de esta manera atacar los precios”. “Cuando baja la tasa de inflación, tracciona a la baja la tasa de interés y mejora la capacidad de compra de las personas vía crédito”. “Por ende, esperamos que en el 2017 Brasil crezca entre 0,5% y 0,7% anual que será mejor que los últimos 3 años que obtuvo pérdidas en su actividad económica”. “Pero lo más importante, es una condición necesaria para que Argentina pueda venderle más, pero no es suficiente”. “Brasil va a comprar más pero si Argentina no tiene precios competitivos le va a comprar a otro” concluyó.
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