jueves 26 de noviembre de 2020
Economía | Agroindustria |

Cómo es la estrategia de Vicentín para salir del default más grande de la historia de Santa Fe

La empresa propuso un plan de pagos y dividió las aguas entre acreedores chicos y grandes. Lanzó esta oferta cuando el Banco Nación anunció que investigará cómo le dieron préstamos por 18.700 millones a una firma que entró en cesación de pagos.

Como anticipó el miércoles pasado Aire de Santa Fe, Vicentín puso finalmente sobre la mesa un plan de pagos a los 1400 acreedores que posee la empresa que nació hace 90 años en Avellaneda, y el 4 de diciembre pasado entró en cesación de pagos.

Cincuenta días después de afirmar que por una situación de estrés financiero no podía pagar a los acreedores, Vicentín desenfundó un plan que consiste en pagar al contado el total de la deuda a 1200 acreedores que poseen acreencias menores a los 30.000 dólares.

El problema es con los 200 grandes jugadores del negocio agroindustrial que entregaron granos por un monto superior a esa cifra. Los grandes acreedores tienen el mayor volumen de deuda, según confirmaron a Aire de Santa Fe fuentes de la empresa, aunque se negaron a precisar cuál sería el monto total.

Leer más ► Vicentín elevó a sus acreedores una oferta dolarizada y sin quita que beneficia a productores chicos

El prólogo a la propuesta que enviaron a los acreedores fue en Santa Fe, donde en la sede de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE), Máximo Padoan y Roberto Gianneschi, directivos de Vicentín, sondearon el clima con representantes de la entidad anfitriona, los Centros de Corredores de Cereales de Rosario y de Santa Fe, y de la Sociedad Gremial de Acopiadores de Rosario.

Vicentín desenfundó un plan que consiste en pagar al contado el total de la deuda a 1200 acreedores que poseen acreencias menores a los 30.000 dólares.

Los dirigentes de estas entidades, a los que consultó este medio, se quedaron con la sensación de que restaban pocos días para que Vicentín le pusiera números a las palabras, que muchas veces, cuando hay millonarias sumas de dinero, pierden sentido.

La empresa tuvo que apurar la estrategia de seducción a los acreedores, luego de que el propio Banco Nación, que otorgó en la gestión de Mauricio Macri la mayoría del paquete de créditos a Vicentín que alcanza 18.700 millones de pesos, salió a anunciar que se realizará una investigación administrativa para ver si existieron irregularidades en la sesión de esos fondos millonarios a una compañía que entró en default a principios de diciembre.

Leer más ► Vicentín no mostró las cartas pero aclaró panorama: prometieron que no concursarán la empresa

El gobierno de Omar Perotti mantuvo desde el principio de la crisis un silencio absoluto frente al default de una empresa que siempre fue cercana al mandatario.

Empresas del grupo Vicentín, como Algodonera Avellaneda y Oleaginosa San Lorenzo, entre otras, aportaron 13,5 millones de pesos en la campaña a Juntos por el Cambio, según publicó el diario La Nación. El articulador de las relaciones políticas del grupo siempre fue Alberto Padoán, quien renunció a la presidencia de la Bolsa de Comercio de Rosario una semana después de que se cristalizara el desplome financiero de Vicentín. Padoán mantenía vínculos a dos puntas. Por un lado fue un empresario del círculo íntimo del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, quien se encuentra bajo el régimen de prisión domiciliaria, y a su vez con el macrismo.

En medio de versiones cruzadas, la empresa salió a aclarar que “no fugó” la deuda del país, sino que —según remarcaron en un comunicado— “está invertida en bienes productivos”.

Vicentín es la segunda agroexportadora de capitales nacionales más grande del país

El principal acreedor de Vicentín es el Banco Nación, con una deuda que –según reconoció el vocero de la entidad Sergio Resumil– es de 18.700 millones de pesos. Hasta ahora no hubo ninguna evolución en la firma de un acuerdo con la entidad crediticia, que reclamaba un plan de pagos.

La decisión interna de abrir un sumario para investigar si existieron irregularidades en la cesión de los créditos a Vicentín aleja del horizonte la posibilidad de sellar un acuerdo con el Banco Nación.

El borrador que envió la empresa santafesina este viernes a la tarde a los productores apunta a lograr un acuerdo por la deuda comercial. Fuentes cercanas a la empresa señalaron que hay unos 1200 acreedores que tienen acreencias por debajo de los 30.000 dólares, con lo cual el lote más importante –según remarcaron– se plegaría al acuerdo extrajudicial.

El problema mayor es con las firmas que están por arriba de ese monto. Con ese grupo, que sumarían unos 200, el panorama es totalmente diferente.

A ese tipo de clientes, que representan la mayoría del volumen del rojo, Vicentín les ofrece pagar un 20 por ciento de la deuda al contado, dolarizada y sin quita, y el resto a saldar en ocho años. Aquellos que le vuelvan a vender granos a esta firma que surgió hace 90 años en el norte de Santa Fe tendrán como incentivo que podrán recibir pagos adelantados, a cuenta, por hasta un 16.6% por año, lo que implica que en 6 años podrían recuperar toda la deuda.

Esta estrategia responde a evitar que gane la desconfianza hacia una empresa en cesación de pagos y que los propios clientes de la empresa definan vender granos a otras compañías más sólidas del sector.

Leer más ► Vicentín, un gigante con pies de barro que sigue en crisis

Agentes de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtieron a Aire de Santa Fe que el clima en el mercado se distendió luego de la propuesta que hizo correr a los acreedores Vicentín. “Los que tienen que cobrar deudas chicas agarran con los ojos cerrados. El problema más delicado es con los grandes, que sólo cobran al principio un 20 por ciento”.

Vicentín tenía como modelo de negocio adquirir los insumos para sus plantas a intermediarios, los acopios y acopios. Era casi el único jugador grande del mercado que seguía con ese manejo, ya que gran parte del resto de los agroexportadores desde hace tiempo compran de manera directa al productor.

La semana pasada Vicentin comunicó al Sindicato de Aceiteros de San Lorenzo que iba a postergar hasta el 3 de febrero las guardias pasivas en las plantas tres plantas que están paralizadas.

Después del desplome de esta empresa, que es la segunda agroexportadora de capitales nacionales más grande del país, va a cambiar el negocio. Ya nada será igual.

Un corredor santafesino, de gran experiencia en el rubro, señaló a Aire de Santa Fe que si la cuestión financiera de Vicentín se logra enderezar quedarán sobre la superficie muchos correacopios que se aprovecharon de la dramática situación y dejaron de pagar a muchos productores.

Playa de camiones de Vicentín en San Lorenzo (1).jpg

Lo que preocupa es el corto y mediano plazo. El desafío que tiene Vicentín es poner en marcha las tres plantas en Santa Fe, que desde diciembre están paralizadas, con más de 2000 empleados licenciados, que sólo realizan guardias mínimas y tareas de mantenimiento.

La semana pasada Vicentin comunicó al Sindicato de Aceiteros de San Lorenzo que iba a postergar hasta el 3 de febrero las guardias pasivas en las plantas tres plantas que están paralizadas. Con el trabajo a fasón la fábrica de Ricardone se podría reactivar. Hasta ahora los operarios cobraron sus salarios, aunque no percibieron el bono que cobran a esta altura del año.

Para poner en marcha las plantas, la firma cerró un acuerdo con Molinos, AGD, Bunge y Dreyfus para trabajar a fasón para moler 100.000 toneladas en la planta en Ricardone. El contrato es por un mes y apunta a oxigenar a nivel financiero la empresa en momentos de cosecha de girasol. Vicentìn manejó históricamente el girasol del norte y no lo quiere perder.