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Aumentos del combustible y el transporte en crisis: alertan por posible desabastecimiento de bienes

Las empresas operan con márgenes reducidos, alertan desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas.

Los recientes aumentos del combustible en Argentina —con valores que ya rondan los 2.045 pesos por litro— reavivó la preocupación en uno de los sectores más sensibles de la economía: el transporte de cargas. En ese contexto, el secretario general de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), Guillermo Werner, advirtió sobre un escenario de fuerte presión sobre los costos, caída de la actividad y riesgo de desabastecimiento.

Durante una entrevista con el programa 6AM, por AIRE, el dirigente describió el impacto inmediato que tuvo el incremento del diésel en marzo, con subas acumuladas de entre el 20% y el 26% en pocas semanas. “Ha tenido un aumento realmente impresionante”, señaló, y remarcó que el combustible representa entre el 30% y el 35% de la estructura de costos del sector.

Un esquema de costos "bajo presión"

Werner explicó que el transporte de cargas en Argentina moviliza más del 90% de los bienes y servicios, lo que lo convierte en una actividad transversal a toda la economía. En ese marco, el aumento del combustible adquiere un efecto multiplicador.

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“En mil kilómetros, un camión consume entre 300 y 400 litros. Imagínense el costo solo para ponerlo en marcha”, ejemplificó. A esto se suma un contexto previo adverso: en 2025, el índice de costos del sector aumentó un 37%, por encima de la inflación general, con el combustible como uno de los rubros de mayor incidencia.

La estructura de costos, detalló, se compone de once variables —entre ellas personal, neumáticos, seguros, peajes y gastos financieros—, pero el diésel concentra un tercio del total. “El personal se lleva entre un 25% y un 30%, y el resto se reparte entre los demás ítems”, indicó.

Dificultades para trasladar los aumentos

Uno de los puntos centrales del análisis es la imposibilidad de trasladar de manera directa los incrementos a las tarifas. “Linealmente jamás se traslada un aumento”, afirmó Werner, al tiempo que explicó que la caída del consumo y de la actividad limita aún más esa posibilidad.

En ese escenario, las empresas operan con márgenes reducidos o directamente sin rentabilidad. “La mayoría está trabajando sin rentabilidad, con el riesgo concreto de no poder seguir adelante con estos valores”, sostuvo.

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Autodespacho YPF (4)

Los valores del cumbustible en la ciudad de Santa Fe ya rondan los 2.045 pesos por litro.

A esto se suma la competencia dentro del propio sector y la aparición de nuevos actores, como el ferrocarril —con costos subsidiados— o empresas que se vuelcan al transporte ante la falta de actividad en otros rubros.

El dirigente también planteó una desventaja frente a países de la región. Según detalló, el precio del diésel en Argentina se ubica entre 1,50 y 1,60 dólares por litro, por encima de Brasil, Uruguay y Paraguay. “Hoy lideramos el valor del diésel en la región”, afirmó.

En paralelo, señaló el peso de la carga impositiva: el combustible tiene un 16% de impuestos, mientras que el total de la actividad alcanza cerca del 50%. “Se hace totalmente difícil llevar adelante el transporte de cargas”, resumió.

Riesgo de desabastecimiento

Uno de los aspectos más críticos que planteó Werner es la posibilidad de que el sistema comience a resentirse. “Muchos empresarios no pueden mover un vehículo con el costo actual del combustible”, advirtió.

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En ese sentido, alertó sobre un posible impacto en la provisión de bienes. “Esto, a la larga o a la corta, va a traer desabastecimiento, sin ningún lugar a dudas”, afirmó, y subrayó el carácter estratégico del sector: “Todo lo que consumimos, en algún momento, estuvo arriba de un camión”.

El panorama, concluyó, está atravesado por la incertidumbre. Con aumentos sostenidos, dificultades para recomponer tarifas y un contexto económico adverso, el transporte de cargas enfrenta un escenario que, según FADEEAC, no muestra señales de mejora en el corto plazo.

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