Se trata de un informe con el que el funcionario explicó en qué áreas el Gobierno recortó gastos en lo que va del 2018, como parte de su plan para achicar el déficit tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Vamos a cumplir con la meta de déficit de 2,7 del PBI“, sostuvo el funcionario, en la previa de la llegada al país de la directora del FMI, Christine Lagarde, quien participará de la reunión de ministros del G20.
El ministro detalló que las metas de rojo primario (previo a los pagos de deuda) en forma acumulada dan un 0,8% del PBI para al primer trimestre de 2018, de 1,1% para el segundo trimestre, de 1,9% en el tercero, y de 2,7% del PBI, en el déficit para el total del año.
“El Gobierno ha sobrecumplido la meta de déficit fiscal comprometida con el FMI”, puntualizó Dujovne. En ese sentido, aseguró que “no hay chance de que no se cumpla lo acordado“.
Por otra parte, Dujovne explicó que el déficit primario en el primer semestre se ubicó en $105.000 millones y que el resultado financiero, en tanto, mostró una baja del déficit del 1,7 por ciento.
A su vez, el funcionario detalló que el gasto primario del país es “5,6% más bajo que en el primer semestre de 2017”, aunque resaltó la necesidad de continuar con la reducción de estas cifras “de manera sostenida”.
Dujovne fue muy duro al referirse a los gastos heredados de la gestión anterior, y aseguró que el Gobierno “Logró desandar el incremento extravagante de gastos que se produjo entre 2010 y 2015”.
Según los números expuestos por el funcionarios, en materia de subsidios el país regresó a los niveles de 2007 y 2008. “La Argentina arrastra un problema fiscal desde hace décadas que nos ha puesto en una situación de debilidad que se manifestó con una economía muy volátil, baja productividad y alta inflación. También nos costó crecer sostenidamente, bajar el desempleo y reducir la pobreza”, reflexionó. Allí, reconoció que la inflación es “más alta de la que esperaban”.
Fuente: www.tn.com.ar


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