Cada tercer domingo de octubre en toda la Argentina se celebra el Día de la Madre. Pero, ¿por qué se festeja este día? El origen de esta fecha está basado en una celebración de la Iglesia católica. En 1931 el Papa Pío XI dedicó el día 11 de octubre a la "Divina Maternidad de María" como recuerdo de que 1500 años antes, en 431, el Concilio de Éfeso había proclamado a María verdadera Madre de Cristo.
A partir de esa celebración, en Argentina se eligió que el domingo posterior o el anterior a esa fecha se festeje el Día de la Madre. Con el correr de los años, se estableció que sea siempre el tercer domingo de octubre. El Día de la Madre no se celebra en el resto del mundo en el mismo día, si no que tiene que ver con la cultura y las costumbres de cada país. En España, por ejemplo, se celebra el primer domingo de mayo, mientras que en Ecuador, Perú, Estados Unidos y Alemania, entre otros países, se conmemora el segundo domingo de ese mes.
Origen de la efeméride
El origen contemporáneo de esta celebración se remonta a 1865, cuando la poeta y activista Julia Ward Howe organizó manifestaciones pacíficas y celebraciones religiosas en Boston, en donde participaron madres de familia que fueron víctimas de la Guerra de Secesión. Ella propuso establecer un día especial como una forma de reconciliar a las partes en conflicto. Por esa misma época, Ann Jarvis, activista de Virginia, viendo el éxito de las convocatorias de Howe, organizó también reuniones en donde las madres se reunían para intercambiar opiniones sobre distintos temas de actualidad.
Las reuniones por el Día de la Madre continuaron de manera regular durante los siguientes años. Howe continuó trabajando por otras vías por los derechos de las mujeres y por la paz. El 12 de mayo de 1905 Ann Jarvis falleció, y su hija Anna Jarvis para conmemorar su fallecimiento cada año organizaba un Día de la Madre cada segundo domingo de mayo. En 1907 Jarvis comenzó una activa campaña para que la fecha tenga reconocimiento oficial que fue extendiéndose a todo el territorio de los Estados Unidos. Tomando como base la demanda de Howe, Jarvis empezó a escribir a personalidades influyentes de la época para que apoyaran su petición. Finalmente se dio reconocimiento oficial del Día de la Madre en 1914, con la firma del presidente Woodrow Wilson.


