Como argentinos, siempre pedimos un milagro más. Y casi sucede en la última jugada del partido, tras el descuento de Sergio Aguero. Con el tiempo cumplido, un centro de Maximiliano Meza podría haber estirado el encuentro hasta el alargue, con Griezmann y Mbappé en el banco, ya sustituidos. El centro era bueno, pero Ángel Di María le sacó el cabezazo a Federico Fazio. Una lástima, aunque esto borra las falencias técnicas, máximas responsables de la eliminación.
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