En diálogo con el periodista Julián Polo, el mediocampista recordó sus primeros pasos junto al actual DT albiceleste: “Cuando llegué al Atalanta estaban el Tanque Denis, Maxi Moralez y Scaloni, que estaba medio pintado. No jugó mucho, pero se entrenaba a morir. Un profesional extraordinario. Fue la persona que me ayudó desde el primer día con todo: a comprar auto, a buscar casa. Vivíamos al lado e íbamos todos los días juntos”.
Sobre su estilo como futbolista, el Papu fue tajante: “Como jugador, Scaloni era insoportable, en el buen sentido: activo todo el tiempo, con energía y muy querido en el vestuario”.
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Además, valoró su capacidad de gestión como entrenador: “Fue muy vivo e inteligente: hizo una renovación muy buena después de Rusia 2018, con chicos que tenían hambre y rodeó bien a Leo (Messi). Es muy cercano al jugador, y eso genera confianza”.
Papu Gómez y su rol en la Selección campeona del mundo y de América
El exAtalanta también repasó su paso por la Albiceleste, donde pasó de no sumar minutos a ser decisivo: “Me llamaron cuando era jugador del mes en Italia y no jugué un minuto. Igual entrenaba a morir. Entendía mi rol y quería estar. Scaloni sabía lo que le podía dar afuera y adentro del vestuario. Después terminé jugando la Copa América y siendo importante”.
PAPU GOMEZ SELECCION
Alejandro "Papu" Gómez en su paso por la Selección Argentina.
Incluso reveló un detalle sobre la llegada de Cuti Romero al seleccionado nacional: “Scaloni me preguntó por un central izquierdo y le dije: ‘Llevate a Cuti, que es un crack’”.
“No me quiero retirar así”
Tras su sanción de dos años por doping positivo, el Papu confesó que atravesó una etapa muy dura: “Los primeros meses fueron terribles. Me aislé, trabajé con psicólogos, tenía bronca con todo. El boludo fui yo, que tomé un jarabe para la tos de mi hijo que no podía tomar”.
Pese al golpe, eligió seguir: “No quiero que me retiren así. No lo van a decidir personas con saco y corbata. Me quiero retirar cuando yo quiera, para que mis hijos vean que su papá siguió peleándola”. Hoy, a sus 36 años, se prepara para volver a las canchas con la camiseta del Pádova, en la Serie B de Italia, convencido de que aún tiene mucho por dar en el fútbol.