De esta manera, quedan por resolver los siguientes puestos: Jonathan Bottinelli (7279 minutos en 82 partidos), Sebastián Moyano (2150 minutos en 24 partidos), Federico Milo (1266 minutos en 22 partidos), Brian Álvarez (219 minutos en 9 partidos) y Ezequiel Bonifacio (1720 minutos en 23 partidos).
Haciendo una suma total de los rendimientos de los ocho jugadores involucrados, en caso de no renovar vínculos con los cinco jugadores restantes, quienes han finalizado su contrato el pasado 30 de junio, Unión perdería 19843 minutos totales de juego disputados por estos jugadores. Volcado a partidos, esto significa un total de 269 partidos.
El armado de Unión
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El plantel de Unión, tras vencer a Atlético Mineiro en la Copa Sudamericana.
Al llegar a Santa Fe, el flamante técnico de Unión buscará los siguientes puestos para reforzar el equipo, basándose en la premisa de dos jugadores por cada línea. En primer lugar, solicitará un zaguero central zurdo, en donde aún no se determinó la continuidad de Jonathan Bottinelli, y donde en marzo se produjo la salida de Yeimar Pastor Gómez Andrade (74 partidos en Unión, marcando 5 goles y siendo el principal interceptor en dos Superligas consecutivas).
Luego, los puestos a cubrir serán dos: un volante central y un volante por derecha. El conjunto tatengue perdió recientemente a Jalil Elías, pero también en los anteriores mercados de pases sufrió la salida de Diego Zabala (58 partidos y 11 goles en Unión) y Nelson Acevedo (105 partidos y 3 goles) en estos puestos.
Por último, tras la salida de Walter Bou y Nicolás Mazzola, la idea es traer dos delanteros y utilizar a los juveniles para que obtengan rodaje junto a Franco Troyansky (52 partidos y 9 goles).
Analizado el equipo, Azconzábal esperará el retorno a los entrenamientos y competencias para encarar los objetivos nuevos y pendientes, con principal atención a la Copa Sudamericana, de la cual Unión está clasificado a la 2° fase, tras vencer a Atlético Mineiro en el mes de febrero.