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Deportes Mundial Qatar 2022 | Bélgica | Deportes

Mundial de Qatar 2022: la historia detrás del Grupo F con un rey sanguinario, la inmigración y una bandera

Bélgica, Croacia, Canadá y Marruecos componen el Grupo E del Mundial Qatar 2022, pero fuera de la cancha, estos países comparten más cosas que el color rojo en su bandera.

El Mundial de Qatar 2022 y el aglutinamiento de países nos regala algunas particularidades y microhistorias que de otra forma quedarían perdidas en el océano informativo en que vivimos. Como un pase perfecto de Lionel Messi al vacío, la Copa más importante nos permite conectarnos, no solo con la pelota, sino con aquello que está un poquito más allá del verde césped. En el Grupo F a Bélgica, Canadá, Marruecos y Croacia los une que todas estas naciones tienen el color rojo en su bandera, pero hay más. Si se empiezan a hacer relaciones, la última vez que Canadá entró a una copa del mundo fue en 1986 cuando Croacia no existía como tal, ya que era parte de Yugoslavia. Marruecos fue colonizado y se independizó a mediados del siglo XX de España y Francia, al igual que Canadá del Reino Unido. A nivel geopolítico es un grupo medianamente alineado, ya que a excepción de Marruecos, los demás forman parte de la OTAN.

El rey más sangriento

Se le atribuye a Bélgica haber tenido al rey más sangriento de toda la historia: Leopoldo II. No por lo que hizo en el país europeo, sino por lo que ocurrió en un territorio africano que consideró como “su país” llamado “Libre del Congo”. “Esta institución privada no estaba vinculada con el estado belga sino que dependía directamente del monarca, quien se presentaba como su ‘propietario’. Era la única colonia privada del mundo”, explica la BBC.

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En ese pedazo de tierra del continente africano, que se repartió en acuerdo con otros países europeos, había una gran riqueza en caucho, marfil y reservas de cobre que Leopoldo II explotó para aumentar su patrimonio. ¿El saldo? millones de muertes, si bien no hay una cifra acordada entre las diferentes fuentes, la mayoría sostienen que podría rondar los 10.000.000. Los métodos para obligar a la población a trabajar eran terriblemente violentos, ingresaban a los pueblos, secuestraban a las personas (generalmente mujeres), y mandaban a otros grupos a trabajar. En caso de no cumplir con lo solicitado se utilizaba la mutilación como forma de castigo, es decir se le cortaban las manos o directamente se los asesinaba.

Las fuerzas de seguridad tenían la orden de no malgastar las balas que poseían. Por ese motivo “por cada bala gastada se les exigía que presentaran la mano cortada a uno de los rebeldes muertos. Como resultado, cuando los soldados regresaban de una expedición para sofocar una revuelta traían consigo cestas repletas de manos cortadas”, indica la BBC.

El monarca ocupó esas tierras desde 1885, pero en 1908 tras críticas generalizadas, Leopoldo II transfirió el territorio a Bélgica y pasó a llamarse el “Congo Belga”, lo que hoy conocemos como República Democrática del Congo. El argentino Hector Cúper dirigió la Selección de aquel país hasta hace muy poco tiempo y estuvo muy cerca de llevar a los africanos al mundial.

Multiculturalidad, inmigración y “fulbo”

El deporte muchas veces cristaliza y nos muestra los procesos sociales que vive el mundo. En este caso nos meteremos de lleno en la cuestión inmigratoria y su repercusión en algunos de los equipos de la zona. Según el sitio Fútbol infinito, hay 137 jugadores que no jugarán el mundial para los países en los que nacieron. Bélgica tiene un extranjero, Canadá y Croacia siete y Marruecos 14 (el número más alto en toda la copa). Sin embargo, más allá del lugar de natalicio, hay que tener en cuenta las raíces familiares, es decir, muchos padres y madres se fueron de sus naciones de origen y se afincaron en otros lugares donde tuvieron a sus hijos. Tal como ocurre, por ejemplo, con muchos jugadores de los combinados europeos: juegan allí pero tienen su ascendencia africana.

Empecemos por Canadá, país que tiene cerca de 7,9 millones de inmigrantes (lo que significa un porcentaje cercano al 20% de su población) y logró la hazaña de jugar el máximo torneo con sangre latina y africana en sus filas. “¡Se suponía que un niño nacido en un campo de refugiados no lo lograría! Pero aquí estamos ¡a punto de ir al Mundial!”, publicó la estrella del seleccionado norteamiericano, Alphonso Davies, en sus redes sociales.

https://twitter.com/AlphonsoDavies/status/1591825454545408000

El joven de 22 años vivió en un campo de refugiados de Ghana hasta los cinco años, luego de que sus padres escaparon de la guerra civil en Liberia. Posteriormente se fue a Canadá donde se terminó asentando. Otros ejemplos son Samuel Adekugbe, que nació en Londres y sus padres son de Nigeria, Atiba Hutchinson, nacido en Canadá pero de padres oriundos de Trinidad y Tobago o Jonathan Osorio, que tuvo su nacimiento en Toronto pero su familia es de ascendencia colombiana.

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Pero hay otro jugador que nos interesa también: Lucas Cavallini, que seguramente haya dicho en más de una ocasión “fulbo”, como pronuncia Messi, ya que su padre es un argentino nacido en Mendoza. Por su parte, su madre es oriunda de Jamaica. Desde muy pequeño soñó con jugar al fútbol y lo terminó cumpliendo. En el medio pasó por diferentes adversidades como haberse probado en equipos argentinos y terminar quedando en Nacional de Uruguay donde hizo las inferiores y jugó un puñado de partidos.

Tras girar por algunos equipos charrúas, pasó por el Puebla de México y hoy triunfa en el Vancouver. Un poquito de sangre argenta para el equipo norteño. Otro que nos deja una perlita es Milan Borjan, un arquero que nació en Yugoslavia (lo que hoy es Croacia), pero tiene nacionalidad Serbio y también Canadiense. Un par de datos más, hizo inferiores en Boca Juniors, RIver, pasó por la primera de Quilmes en el 2008 y hoy cuida los tres palos de la selección norteamericana.

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Nos vamos para otro continente y llegamos a Marruecos que tiene 14 extranjeros. Uno de ellos es Yassine Bounou, arquero nacido en Canadá que juega para el conjunto de África, ya que sus padres nacieron en Casablanca. A su vez, posee tres nacidos en Bélgica pero con raíces familiares marroquíes. Otro ejemplo, es el de Hakim Ziyech, nacido en Países Bajos y jugador del Chelsea de Inglaterra. Jugó en todas las selecciones juveniles del conjunto europeo y tras estar a un paso de debutar en la mayor una lesión lo dejó afuera. Sus padres, de origen marroquíes, inclinaron la balanza para que el crack decidiera ir por esa nación: “Yo solo quiero jugar. No hablo el idioma, pero sé de dónde vengo”, había dicho en ese momento.

Estos son algunos pequeños ejemplos de cómo fluctúa la población mundial. Muchas veces grandes masas escapan de sus países y regiones por guerras, hambrunas o dictaduras, entre otras cosas, y buscan un futuro un poco más prometedor en otras naciones del “primer mundo”. Lo llamativo es que en el pasado, a veces no tan lejano, esos países del “primer mundo” generaron las condiciones o al menos son partícipes de los conflictos a los que huyen los inmigrantes.

Bandera va, bandera viene…

Más geopolítica, geografía y en este caso básquet. El hecho tuvo lugar en suelo argentino, pero involucra a Croacia, Serbia y Yugoslavia. Como ya dijimos arriba, un dato de color es que la útlima vez que Canadá jugó un mundial Croacia no era un país, sino que formaba parte de Yugoslava. En los inicios de la década del 90, el clima en los Balcanes era más que espeso y ajetreado, y ya se vivían los momentos previos a la división e independencia de diferentes naciones.

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Uno de los hechos que muestran la tensión que se vivía tuvo lugar en el Luna Park. Allí se jugó la final del mundial de básquet donde se coronó Yugoslavia al vencer a la URSS. Una vez finalizado el encuentro ingresó un argentino con una bandera croata y desató el enojo de Divac (de origen serbio) lo que provocó la reacción de Petrovic.

Divac y el incidente con la bandera croata en 1990

"Me acerqué a él y le dije: 'Esta bandera no tiene nada que hacer aquí'. Y él me comentó de mala manera algo sobre nuestra bandera, la bandera yugoslava. No sé si me dijo que era una mierda o algo así. Me enojó tanto que le tomé la bandera y se la tiré", relató Divac. A partir de ese momento la amistad entre los dos basquetbolistas que militaban en la NBA desapareció al compás que el conflicto armado crecía en la región.

Sobre este último episodio podemos recomendar el documental “Once Brothers” publicado en el 2010 . “Muy recomendado. Tremenda historia!!”, publicó en su momento Manu Ginobili.

https://twitter.com/manuginobili/status/6027001076916224

Por otra parte, si te quedaste enganchado con el sanguinario Leopoldo II, hay un documental de Amazon Prime sobre el tema.

El escritor Joseph Conrad plasmó lo que vivió su protagonista por río Congo mientras gobernaba el monarca Belga describiendo las atrocidades. Este texto sirvió para la realización de la película “Apocalypse Now” de Francis Ford Coppola. Para irnos con algo colorido, les dejo acá imágenes de Chefchaouen, “la ciudad azul” de Marruecos.