El primero en bajar del micro fue el DT Eduardo Domínguez, a quien le tomaron la temperatura y le colocaron alcohol en las manos como parte de las medidas de protocolo sanitario. Detrás de él, todo el plantel de Colón fue ingresando al Estadio Unico de Santiago del Estero y ya se encuentran en el vestuario visitante, a la espera de la final River vs Colón por el Trofeo de Campeones de Superliga Argentina.
Al arribar al estadio, el vicepresidente de Colón Horacio Darrás se detuvo para hablar con el móvil de Aire de Santa Fe, a cargo de Julián Brochero. Con lágrimas en los ojos, visiblemente emocionado, agradeció el apoyo de la hinchada sabalera que, en gran número, acompañó a los jugadores en Termas de Río Hondo, donde se encontraba alojado desde hace dos días.
Para Darrás, el amor de la hinchada por Colón es "inconmensurable". Luego ingresó al estadio santiagueño junto con jugadores y cuerpo técnico.
River, por su parte, ya abandonó la concentración y se dirigía también al estadio.
El partido comenzará a las 21,10 con arbitraje de Patricio Loustau.
Incidentes
Incidentes, empujones, gases lacrimógenos y hasta balas de goma se registraron a media tarde en el acceso al Estadio Unico de Santiago del Estero, cuando los hinchas de Colón intentaban ingresar para esperar la hora del partido ante River por el Trofeo de Campeones de la Superliga Argentina.
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El móvil de Aire de Santa Fe, a cargo de Julián Brochero, registró el testimonio de numerosos simpatizantes que manifestaron su malestar por la represión de la policía santiagueña en los accesos al Madre de Ciudades.
El aluvión de hinchas rojinegros desbordó por completo el operativo diagramado por la policía, que había preparado un cordón 400 metros antes del ingreso por los accesos sur y este al estadio, espacios que le correspondía a Colón.
Las altas temperaturas (que promediando la tarde superaba los 35°) generaron aún mayor malestar en la gente. Hubo empujones y la represión de la policía montada, que la emprendió a 'cachiporrazos' contra los hinchas.
Varios simpatizantes debieron ser asistidos por una ambulancia de emergencias médicas. La policía utilizó balas de goma y gases lacrimógenos para intentar dispersar a los hinchas que pugnaban por ingresar al estadio, y muchos de ellos sufrieron heridas. Una ambulancia del Servicio de Emergencias de Santiago del Estero debió asistir a varios de los simpatizantes lesionados.
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