Terrible Lío desató una multitud de fanáticos de la Selección Argentina, de todas las edades y vestidos con los colores de la bandera celeste y blanca, iniciaron los festejos en el Obelisco y en las calles de toda la ciudad de Buenos Aires tras el triunfo de la Selección en la final del Mundial de Qatar 2022 contra Francia por penales.
Poco a poco las calles se llenaron con fanáticos embanderados, que con cánticos salían de sus casas, bares, restaurantes y de las plazas con pantallas con destino al Obelisco, donde desplegaron banderas gigantes.
De fondo bocinazos y "ole, ole, ole, ole, ole, ola, soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar", que se escuchaba por la ciudad, al igual que el "himno" del Mundial: "Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar".
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