Esa jornada y ese gol histórico y particular, patentó a modo de símbolo lo que días después se terminó constituyendo en la sociedad argentina como el Día del Futbolista. El “Pelado” Grillo, este número diez que la rompió en Independiente y que integró aquella mítica delantera del "Rojo" junto a Micheli, Cecconato, Lacasia y Cruz, que también disputaron este encuentro; luego siguió mostrando su magia en el Milán para retornar a Boca en 1962, saliendo campeón en esa temporada junto a las de 1964 y 1965.
Fue tan simbólico este “gol imposible”, y la primera victoria argentina ante este rival sumado a que el éxito fue en nuestro país, que el 1º de junio, 18 días después del cotejo, Futbolistas Agremiados decretara al 14 de mayo de 1953 como el "Día del Futbolista Argentino" con la firma del secretario general Luis Bagnato, y la de varios futbolístas en actividad.
En aquella tarde que preludiaba una de las primeras grandes hazañas del seleccionado nacional, Juan Domingo Perón, en su carácter de presidente del país, saludó en el campo antes del partido uno por uno a los jugadores de ambas selecciones.
Inglaterra, que se adjudicaba ser el inventor del fútbol, había llegado a nuestro país acompañado por la supremacía mitológica y el aura intransferible de los eternos ganadores. Una postal común histórica de esta nación en lo futbolístico. Aunque la historia impone que el conjunto inglés solo ha podido consagrarse en el Mundial de 1966, celebrado en su país y con claras inclinaciones arbitrales de por medio.
El conjunto albiceleste arrancó perdiendo con el gol de Taylor. Grillo, de inmediato, recibió de Lacasia y comenzó a enarbolar el gol que quedará inmortalizado para siempre en los libros de historia del futbol nacional.
Gambeteó a tres ingleses entrando en diagonal desde la izquierda, el arquero Ditchburn que salió a tapar el probable centro y el crack (ídolo de varias generaciones de hinchas y jugadores argentinos de la época), pateó desde un ángulo imposible de recrear fácilmente – y mucho menos, en un encuentro oficial entre selecciones. En el segundo tiempo, Micheli anotó el segundo y Grillo, nuevamente el tercero, de cara a un Monumental colmado por 85.483 personas.
El gol de Grillo forma parte de un “antiguo testamento”, en el fútbol nacional. Lo precedieron y sucedieron grandes ídolos, y grandes campeonatos mundiales y continentales del seleccionado nacional. Lo que hace grande a la epopeya fue el rival, y lo que luego significó el mismo cada vez que se enfrentó a la camiseta celeste y blanca, debido a cosas que sucedieron fuera de una cancha de fútbol. Además, el contexto político y deportivo del país no permitió que el equipo argentino juegue competiciones mundiales desde 1938 hasta 1958, por cuestiones férreas con la FIFA al no obtener la sede para organizar el torneo.
AMISTOSO 1953 Argentina vs Inglaterra El Gol de Grillo y la revancha frustrada por la lluvia1 onl
Antes de Messi, de Maradona, de Bochini, Kempes, Batistuta, Houseman, y de cuanto futbolista argentino profesional y destacado se pueda ocurrir en los últimos sesenta años e incluso más atrás, estuvo Grillo, que a fuerza de gambetas y virtudes, comenzó a escribir una historia forjada de gloria y que incluso otros futbolistas se encargaron de continuar, haciendo único al futbolista surgido de nuestro país.