Cuando el sueño de jugar en torneos de AFA se hizo realidad, era difícil imaginar que tan solo un año después, en el estadio 15 de Abril, el mismo lugar en donde les dieron la tan ansiada noticia, iban a estar celebrando y disfrutando el ascenso a Primera B. El fútbol femenino de Unión cerró el mejor año de su historia y sigue demostrando que puede soñar a lo grande.
“Pudimos lograr el ansiado ascenso en nuestro primer año, algo que solo dos equipos habían podido realizar hasta el momento. Se trata de algo muy bueno para la ciudad de Santa Fe porque fuimos el primer club que participó en un torneo de AFA femenino y lo coronamos de esta forma. Este año fue muy positivo y nos dejó muchas enseñanzas que tenemos que aprovechar en 2024”, consideró el entrenador Paulo Poccia en diálogo con AIRE.
Los números de la campaña tatengue en la temporada de Primera C hablan de un modelo de trabajo serio y con objetivos claros. El equipo de Paulo Poccia ganó 18 de los 21 partidos que disputó, salió primero de su zona en los dos torneos y quedó segundo en la tabla anual a solo dos puntos de Arsenal, a quien derrotó en la final del Clausura para lograr su primer título en AFA.
La victoria ante Aldosivi fue el cierre perfecto para un proceso colectivo que fue de menos a más. “La unión del grupo fue fundamental. Sin eso, no podríamos haber logrado nada. Comenzamos el año con un plantel algo dividido e hicimos algunos ajustes. Sin embargo, fue el resultado negativo ante Atlético Rafaela lo que realmente nos hizo madurar a todos y unirnos como grupo”, aseguró Poccia.
El camino que llevó a Unión Primera B
Cuando inició el torneo Apertura, el nivel de las Tatengas entusiasmó a todos. Tras un debut soñado ante Villa Unidas, el equipo empezó a encadenar una victoria tras otra y sintió que estaba para grandes cosas.
Nueve fechas después, las chicas terminaron primeras en su zona con 21 puntos y clasificaron al reducido por el título. Un partido cerrado ante Atlético Rafaela en etapa de cuartos de final, las sacó de esa primera pelea, pero las consolidó como grupo para afrontar la segunda etapa del año.
Unión encaró el torneo Clausura con las ilusiones renovadas y los resultados se dieron desde la primera fecha. Ganó siete de los ocho partidos de la fase de grupo y volvió a clasificar al reducido, pero el semblante del equipo era otro y lo demostró en la fase final del campeonato.
Las victorias ante Nueva Chicago y Cambaceres le dieron al plantel la pauta de que podían soñar con el ascenso. Y el título obtenido ante Arsenal, la certeza de que estaban a 90 minutos de la gloria.
En la final entre campeones, el conjunto tatengue dio su mejor versión de la temporada. Con un juego sólido,goleó 3-0 a Aldosivi en el estadio 15 de Abril, ascendió a Primera B y cerró un año histórico para el fútbol femenino santafesino.
Los secretos del éxito
Unión llevaba años demostrando su poderío en la Liga Santafesina, pero para participar en AFA tuvo que empezar desde la categoría más baja. En tan solo unos meses, pasó de ser un equipo que jugaba el torneo provincial a uno que debía afrontar una doble competencia. El desafío de dar pelea en ambos frentes era enorme, por lo que se decidió armar un equipo competitivo de casi 35 jugadoras con las mejores de Santa Fe y la región.
“El plantel se armó con chicas que ya estaban en Unión, pero también captamos a jugadoras que teníamos apuntadas de otros clubes de Liga Santafesina. Además, hicimos una prueba a principio de año”, detalló el entrenador.
Con un plantel numeroso, el cuerpo técnico no solo tuvo la posibilidad de tener alternativas de recambio, sino también la chance de darle rodaje a las más jóvenes. “Las dos competencias eran muy importantes. Las chicas que no eran citadas para los partidos de AFA sumaban minutos de competencia en Liga Santafesina”, indicó.
Prepararse para ir por todo implicó diagramar una dinámica a la altura y Unión conformó un cuerpo técnico que supo potenciar lo mejor de las jugadoras. Además de Paulo Poccia como entrenador principal, el grupo de profesionales estuvo integrado por Mariano Petitti (ayudante de campo), José Oliva (DT de Liga), Guillermo Burgos (preparador físico) y Juan Nuñez (entrenador de arqueras). Se completó con Silvia Fredes (nutricionista), Adriana Rey (asistente social), Rafael Sancho (psicólogo), Ximena Calvo (médica) y Franco Poccia (utilero).
Primera B, un nuevo desafío
En 2024, Unión competirá en el campeonato de fútbol femenino de Primera B en busca de una nueva hazaña. La categoría ya tiene 22 equipos confirmados y, aunque se trata de un desafío más exigente, las rojiblancas intentarán posicionarse como unos de los equipos protagonistas del certamen.
“Hemos visto los rivales que enfrentaremos en 2024. El despliegue físico y los movimientos tácticos cambian mucho en algunos equipos, pero el objetivo va a ser el mismo que este año: pelear hasta el final por el ascenso a la A”, concluyó Poccia.
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