Aunque lució como un equipo aún en construcción, con mayoría de caras nuevas, el Colón de Ezequiel Medrán arrancó el 2026 con el pie derecho y le ganó con autoridad, en su primer amistoso del año, a un tímido Miramar Misiones de Uruguay, en un partido correspondiente a la Serie Río de la Plata.
Durante el partido, jugado en Paysandú, Colón impuso su dominio en los 90 minutos y de esa manera el conjunto de Medrán superó su primera prueba del año, de cara al exigente torneo de la Primera Nacional que iniciará a mediados de febrero.
Con goles de Pier Barrios y Lucas Cano, ambos en el segundo tiempo, el Sabalero se impuso por 2-0 ante el conjunto uruguayo. Pero lo más importante para el Rojinegro fue que su entrenador pudo poner en cancha a casi todos los refuerzos que se incorporaron en el último mercado de pases.
colon miramar serie rio de la plata paysandu
El 11 inicial que paró Medrán en Uruguay, con siete refuerzos entre los titulares.
Dominio de Colón en la primera mitad
En el comienzo del partido, el equipo de Ezequiel Medrán intentó, con poco, ser fiel a lo que anticipó que iba a ser el objetivo a lo largo de la pretemporada. Buscó ser protagonista en los pies de Ignacio Lago, como se acostumbra ver en Colón, pero también siguiendo la batuta de la creación de dos de sus refuerzos en el mediocampo, Matías Muñoz e Ignacio Antonio.
Miramar Misiones se replegó ante la propuesta de posesión de Colón y se acomodó a medida que pasaron los minutos, que mostraron un desarrollo parejo levemente inclinado a favor del elenco santafesino, premisa apoyada, principalmente, en el hecho de que el sabalero fue paciente para buscar el mejor camino para lastimar, a pesar de que no lo logró.
colon miramar serie rio de la plata paysandu (1)
El primer tiempo fue trabado, aunque Colón tuvo más la pelota.
Las situaciones de gol fueron pocas y aisladas, provenientes de las segundas jugadas y centros frontales que no requirieron de la intervención activa de ninguno de los dos arqueros. Un cabezazo de Miramar desde una pelota parada que controló Matías Budiño y una jugada similar, pero tras desborde de Lago, que Castro impactó sin marca ni peligro para el arco que defiende Marcos Ferreira.
Con el segundo tiempo legaron los cambios y los goles
En el entretiempo, Medrán empezó a mover el banco: ingresaron Conrado Ibarra, Carlos Sebastián Olmedo y Alan Bonansea y salieron Castro, Godoy y Thaller. Un cambio por línea, lo que refuerza la idea de que, para el DT, se trataba de un partido de prueba.
En la segunda mitad, Lago, uno de los mejores de Colón, pasó a jugar por derecha (en el primer tiempo lo había hecho por izquierda). Colon siguió siendo protagonista, pero mostró algunos problemas para profundizar sus ataques.
ignacio lago miramar serie rio de la plata
Ignacio Lago, uno de los "sobrevivientes" de la temporada pasada, tuvo un buen partido en Uruguay.
En los primeros minutos del segundo tiempo, Miramar empezó a cortar mucho el juego con faltas en tres cuartos del ataque de Colón, pero el Sabalero tampoco supo –en ese tramo del partido– aprovechar la pelota parada.
A partir de los 15 minutos de la segunda mitad se vio lo mejor del Sabalero. Primero, un cabezazo claro de Bonansea que atajó el arquero rival. Un minuto después, un zurdazo cruzado de Lago que se estrelló en el palo del arco rival. Colón era más, pero aún le faltaba puntería.
A los 17 Medrán hizo otros tres cambios: ingresan Beltrán, Allende y Lértora y salieron Peinipil, Castet y Muñoz.
La apertura del marcador llegó a los 27 del segundo tiempo, cuando el central Pier Barrios –una de las figuras de la cancha– corrigió un cabezazo de Bonansea y mandó la pelota al fondo de la red.
De allí en más, Colón controló el partido ante un rival impotente. A 15 del final, Medrán volvió a mover el banco con los ingresos de Cano, Sarmiento y Yunis por Marcioni, Antonio y Lago.
Ya en tiempo de descuento, el pibe Ibarra presionó alto ante el arquero rival, forzó su error y Cano lo aprovechó para poner el 2-0 final. Fue victoria del Sabalero en Uruguay y, aunque el resultado vale mucho, lo más importante es que el nuevo Colón mostró solidez, seriedad y paciencia: tres atributos que va a necesitar para enfrentar lo que se viene.