La nostalgia tiene su origen etimológico en la antigua Grecia, y tomó su significado moderno recién en el Siglo XVII, considerándose inofensiva en el Siglo XX: refiere a la misma como un anhelo a los tiempos pasados, sobre todo con la niñez.
El declinismo, en cambio, incluye una valoración negativa del tiempo actual respecto al pasado, que se extiende al tiempo futuro. Un ejemplo de esto es un pensamiento bastante recurrente en el fútbol o en muchos otros ámbitos: "estábamos bien, estamos mal, y vamos a estar peor".
Esta “guerra simbólica” entre la nostalgia y el declinismo muchas veces es producto de debate entre los simpatizantes, entre el recuerdo de aquellos equipos de los cuales nuestros familiares un poco más mayores en edad han quedado maravillados; y que una y otra vez, nos cuentan cientos de anécdotas. Las circunstancias, junto a que las reglamentaciones futbolísticas y las posiciones finales en los campeonatos eran diferentes a los tiempos actuales, hacen que la comparación entre las mismas en los debates sea, en fin, un poco injusta.
Aquellos equipos del “Tate” que brillaron
Unión, durante el segundo lustro de la década de 1970 y principios de 1980 vivió una época dorada: fue subcampeón del Torneo Nacional ’79 y abrochó muy buenas campañas de la mano del “Toto” Lorenzo y luego por Reynaldo Volken, técnico superado en presencias en el banco rojiblanco ligeramente por muy poco, ante un reciente conocido en la historia tatengue: Leonardo Carol Madelón.
Aquellos jugadores que conformaron estos planteles han quedado en la historia grande del club, debido a la cantidad de años, partidos, goles, o bien en sus trayectorias al consagrarse en sus carreras. En ciertos momentos, estos jugadores se fueron del club en búsqueda de nuevos desafíos por el interés de otros equipos del fútbol argentino. Pero hubo un momento en el que la mayoría de estos jugadores han compartido plantel, posicionándonos precisamente en el Metropolitano de 1981.
Una marca histórica muy particular
En este torneo, Unión finalizó en la 10° posición con 32 puntos, a 18 de Boca, quien fue campeón del torneo de la mano de Diego Armando Maradona. A este equipo, lo venció por 2 a 0 en el Estadio 15 de Abril el día 14 de junio de ese año, realizando una de las mejores actuaciones de ese torneo.
En primer lugar, debemos detenernos en Pumpido y Luque, ambos campeones mundiales con la selección argentina (Leopoldo Jacinto en 1978, mientras que Neri lo consiguió en 1986, cinco años después de este torneo). Otro dato para destacar del arquero tatengue en aquella jornada es que fue el guardameta con mayor cantidad de presencias (176) en el arco de Unión hasta la aparición de Nereo Fernández (240 partidos).
Hay una particularidad muy especial incluso en la historia del fútbol argentino, que se da inicialmente en el clásico santafesino disputado en la primera fecha de aquel torneo, y que se suspendió por falta de garantías a los 37’ de juego. En el once inicial de la victoria de Unión como local a Colón por 2 a 0 el 22 de febrero de 1981, se encuentran tres jugadores cuyos récords permanecen intactos en la institución:
El “Chango” Pablo de las Mercedes Cárdenas
Nació el 5 de enero de 1949 en Rosario de la Frontera, provincia de Salta. Jugó hasta los 13 años en San Miguel, cuando pasó a Hispano Argentino. En 1967 comenzó a defender los colores de Juventud Antoniana en los Torneos Nacionales, donde ha llegado a ser convocado por César Luis Menotti en las primeras convocatorias de su ciclo al frente del seleccionado nacional. Correcto desde el fondo, se caracterizaba por tener también una gran fortaleza física.
Entre 1975 y 1979 defendió los colores de Racing, afianzándose en el conjunto titular y logrando campañas moderadas, salvándolo del descenso en una ocasión. En Unión sin dudas su carrera se transformó, al llegar comenzado el Nacional de 1979, por una negociación entre Alcides Merlo y Víctor Bottaniz, que pasaron a La Academia.
En el “Tate”, posee el récord de mayor cantidad de presencias, con 362 partidos hasta su retiro en 1988, marcando 6 goles. Un dato para destacar, es que su hijo Juan Pablo también jugó en la institución siendo otro gran estandarte, con 154 partidos, marcando un gol.
El “Turco” Fernando Husef Alí
Nació el 10 de mayo de 1954 en Marquesado, provincia de San Juan. En 1974 se sumó a San Lorenzo, pero al no tener chances se fue a Huracán de Comodoro Rivadavia a préstamo. En 1977 su carrera se cruza con Unión, o también podría decirse al revés. Desde el primer momento, fue descollante, formando parte de equipos fantásticos, como en la gran campaña del Metro de 1978 o el campeonato Nacional de 1979 donde el “Tate” estuvo a un gol de ser campeón.
Es el máximo goleador del Club Atlético Unión con 85 goles en 347 partidos, de los cuales le realizó 7 a River (único jugador en la historia del fútbol de Santa Fe en realizarle dos hat – tricks), 7 a Boca y 4 a Colón. Sin duda, un hombre de goles importantes hasta su retiro en 1988, al mismo tiempo que el “Chango”, que lo supera por solo 15 partidos.
Víctor Alfredo “Lito” Bottaniz
Nació el 12 de mayo de 1953 en Resistencia, provincia de Chaco. Hizo las inferiores en River, donde debutó en 1973. Cuando el “Toto” Lorenzo inicia la revolución futbolística tatengue en 1975, lo pide como refuerzo. Desde el lateral izquierdo se ganó un lugar indiscutido con la camiseta rojiblanca, a tal punto de ser observado por Cesar Luis Menotti en la previa de la Copa Mundial que se celebraría en nuestro país en 1978.
Quedó dentro de la lista de 25 futbolistas, pero el 19 de mayo de ese año (casi 3 años del clásico mencionado en este artículo), el “Flaco” anunció que se quedaría fuera de la lista de 22 seleccionados que el 25 de junio alcanzaron la primera estrella para nuestro fútbol. Junto a Humberto Bravo y Diego Armando Maradona, Bottaniz debió mirar el mundial desde fuera del terreno de juego. “Lito”, ostenta el récord de ser el defensor de Unión con más goles en la historia (30 conquistas en 312 encuentros). 19 de ellos fueron de penal, debido a la excelente pegada que poseía.
En diálogo con Aire de Santa Fe, el jugador histórico de Unión se refirió especialmente a su paso en la institución además de su presencia en este equipo que registra un caso inédito hasta el momento en el fútbol nacional:
“En aquellos tiempos se jugaban muchos años en un equipo, costaba mucho más salir. El sentido de pertenencia era mucho más grande. Uno se sentía identificado en su casa, en la gente, se brindaba confianza. También había una línea definida de juego, en dos temporadas peleamos el campeonato. El buen rendimiento de la mayoría hizo que luego ese plantel se desarme debido al interés de varios equipos del futbol argentino. Hoy a uno le pone feliz de que a los jugadores actuales se les da la posibilidad de vivir mucho mejor. En mi época era mucho más difícil. Tenes una temporada regular y te buscan de algún equipo más grande. “
Escuchá la nota completa:
La síntesis de aquel encuentro
UNION (Santa Fe): Nery Alberto Pumpido; Carlos López, Mario Eduardo Alberto, Pablo de las Mercedes Cárdenas y Víctor Bottaniz; Eduardo Sánchez, Alberto Battelini y Carlos Mendoza; Eduardo Stehlik, Leopoldo Jacinto Luque y Fernando H. Alí. DT: Carlos Cavagnaro.
COLON (Santa Fe): José Luis Erni; Carlos Roberto Schneider, Mauricio Méndez, Carlos Alfredo Huens y Manuel Bustingorria; Mario Enrique Cariaga, Ricardo Aniceto Roldán y Daniel Wermer; Sergio Bordón, Edgardo Roberto Di Meóla y Jorge Alberto Comas. DT: Jorge Sanitá.
Goles: PT: 32’ Femando H. Alí; 37’ Eduardo Stehlik.
Juez: Ducatelli.
Recaudación: $ 222.390.000 (9.759 entradas).
El partido fue suspendido a los 37', por falta de garantías. Jugado el 22 de febrero de 1981.
El dato
Entre los tres futbolistas anteriormente mencionados, acumulan 1021 partidos en la institución. 4 de los 5 futbolistas que superan la marca de los 300 partidos en la historia de Unión jugaron juntos en este torneo (Alí, Cárdenas, Alberto y Bottaniz). Hugo Ismael López, el jugador restante (jugó 324 partidos), ese año se marchó a Vélez Sarsfield.
El sentido de pertenencia tatengue, vigente al igual que sus récords
En tiempos donde el mercado y el fútbol son claramente más agitados en torno al dinero y el marketing, los jugadores atraviesan una volatibilidad profunda en torno a sus carreras. Sin embargo, un claro ejemplo de sentido de pertenencia reside en que varios ex jugadores aún continúan siendo socios activos de la institución. Pese a que ya no se registran marcas como las que establecieron Alí, Cárdenas y Bottaniz, los jugadores más recientes en su paso por Unión obtienen el mismo cariño de sus hinchas, donde la nostalgia o el declinismo no entran de ninguna manera.
Un presente internacional y un pasado con un plantel que pudo llegar a juntar al máximo goleador, máximas presencias y al defensor más goleador, son los aristas históricos de este Unión que tiene como uno de sus mayores estandartes, al sentido de pertenencia de cada jugador en sus filas a lo largo del tiempo.














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