Argentina – Brasil, final anticipada en Octavos de Final
Un duelo que quedará en la historia. Aquel 24 de junio, que en nuestro país marca el natalicio de muchas personalidades en cuanto a lo deportivo se refiere, almacena una de las grandes hazañas que puede registrar la Selección Argentina.
El marco que engloba el único Argentina – Brasil en instancias eliminatorias de Copas del Mundo no podía ser más dispar. Por un lado Brasil, flamante ganador de su grupo, sin ninguna fisura y siendo firme candidato a ganar el Mundial; por el otro, Argentina, que arañó una clasificación como mejor tercero, perdiendo en el debut, con dudas en todos los sectores.
El partido tuvo lugar en el Stadio delle Alpi de Turín: un escenario que había sido inaugurado el 31 de mayo de 1990. Contó con una asistencia de 61.381 espectadores, y habida cuenta de su desarrollo puede ser considerado como uno de los de desenlaces más insólitos en la historia de los mundiales.
El encuentro con el desenlace más insólito
La tarde calurosa en Turín determinó una supremacía total en el arranque del conjunto brasilero: a los diez segundos ya habían estrellado un remate en el palo. El destino rompió cualquier tipo de lógica, que ni el más optimista de los espectadores allí presentes, además de los televidentes, podría imaginar.
A diez minutos del final, lo inesperado: Maradona elaboró una fabulosa jugada de regate entre tres jugadores brasileños y una milimétrica asistencia con el botín diestro que dejó a Claudio Caniggia mano a mano con Taffarel y que el rubio pelilargo nacido en Henderson rubricó con un rápido movimiento que desairó al arquero y un certero zurdazo a la red.
Un desenlace impensado, para un equipo que se fue conformando al pasar de la competencia, llegando a una histórica final, donde cayó con Alemania en el Olímpico de Roma. Brasil se quedaría con las ganas y las manos vacías, sacándose la espina cuatro años más tarde, consagrándose en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Llueven las controversias con respecto a este tema, ya que Bilardo siempre lo negó. Promediando la primera parte, hubo un parate tras una falta a Pedro Troglio, para que los jugadores se refresquen. Los brasileros afirman que el cuerpo técnico de Bilardo preparó bidones con Rophynol, un medicamento que produce efectos somnolientos. Lo cierto es que Branco, jugador brasileño campeón del mundo cuatro años más tarde, tras este suceso “desapareció” desde lo futbolistico.
Diego Maradona, por su parte, relató su versión en el programa televisivo “Mar de Fondo”:
Con los auxiliares en cancha, Branco tomó el agua del bidón verde. Las versiones afirman que había marcas en los bidones.
Y cuando Julio Olarticoechea intenta tomar de los recipientes “marcados”, el ex “10″ le grita “¡Vasco! ¡De ese no! ¡Del otro!”.
“Yo le decía a Valdo: “Tomá Valdito, tomá”. Y después vino Branco y se la tomó toda. Después tiraba los tiros libres y se caía. Cuando terminó el partido, estaban los dos buses juntos. Branco me miraba por la ventanilla y me señalaba, culpándome. Yo le hacía gestos de que no tenía nada que ver. Jugábamos los dos en Italia y teníamos buena relación. Pero a partir de ahí no hablamos más”.
Formaciones
Conducida por Carlos Salvador Bilardo, la Selección Argentina alistó esa tarde a Goycochea; Monzón, Simón, Ruggeri; Troglio, Giusti, Basualdo, Olarticoechea; Burruchaga, Maradona; y Caniggia. En el segundo tiempo ingresó Calderón.
Brasil, cuyo director técnico era Sebastiao Lazaroni, alistó a Taffarel; Jorginho, Ricardo Gomes, Ricardo Rocha, Branco; Mauro Galvao, Dunga (actual DT de Brasil), Alemao; Valdo, Careca y Muller. En la segunda etapa entraron Paulo Silas y Renato Gaucho.
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