A lo largo de su historia, el Club Atlético Unión tuvo técnicos en sus filas que marcaron a fuego a la institución con el pasar de las décadas.
Ascensos a Primera, grandes campañas en la máxima categoría; o clásicos para el recuerdo, son algunas de las vivencias que enaltecen a Leonardo Carol Madelón, Reynaldo Volken, Carlos Trullet, Humberto Zucarelli, entre tantos otros.
En estos días, a 18 años de la muerte de Juan Carlos Lorenzo, recordamos el paso del entrenador que marcó el inicio de una verdadera revolución en la institución rojiblanca, junto a una época dorada que se recuerda entre los hinchas de Unión hasta nuestros días.
Su carrera como jugador
Juan Carlos nació en Buenos Aires el 27 de octubre de 1922. Como jugador, estuvo en las filas de Nueva Chicago pero debutó en primera el 24 de noviembre de 1940 jugando para Chacarita. En 1944 fue transferido a Boca y tras dos años en el mismo se marchó a Quilmes, y luego se marcha a la Sampdoria donde permaneció hasta 1952. FC Nancy, y Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, y Mallorca, fueron equipos donde también militó Lorenzo como profesional.
Su vida como técnico
En su etapa como entrenador, influenciado por el mítico Helenio Herrera, técnico argentino que llevó al Inter de Milan a la gloria europea y mundial; fue recomendado a San Lorenzo. Aquel paso fue fundamental para que el “Toto”, sea el entrenador que dirigió a la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Chile 1962, con un paso infructuoso ni siquiera superando la primera ronda. Dirigió también la Copa del Mundo de Inglaterra 1966, llegando a obtener el quinto puesto, luego de un paso por Lazio y Roma, en Italia.
Volvió a San Lorenzo para obtener un Torneo Nacional y otro Metropolitano, para luego ser el entrenador del Atlético de Madrid, con quien estuvo a centímetros de la gloria tras perder la final de la Copa de Europa (actual Copa de Campeones), ante el Bayern Munich en partido desempate.
La gran revolución: su llegada a Unión
Los primeros años de la década del ’70 fueron durísimos para la institución de La Avenida. La desafiliación en AFA tras el descenso en 1970, intentó jugar en Primera infructuosamente en varias ocasiones vía el Torneo Regional, que permitía que los ganadores pudieran disputar el Torneo Nacional por única vez.
En 1973, por gestión de Super Manuel Corral, el club vuelve a afiliarse a AFA y comienza un operativo para enaltecer a Unión en lo deportivo y ubicarse en los primeros planos del fútbol nacional, donde asciende al año siguiente en partido desempate superando a Estudiantes de Caseros en Campana.
Se patea el tablero en el año 1975: se incorpora Lorenzo a la dirección técnica de Unión, una verdadera revolución en aquel entonces: un hombre que ya había hecho historia en el fútbol argentino y europeo, volvía a nuestro país con el desafío de dirigir un equipo del interior.
Con su llegada, también arribaron refuerzos de absoluta categoría:
Hugo Orlando Gatti (uno de los arqueros más icónicos del fútbol nacional), Victorio Nicolás Cocco, Baudillo Jáuregui, Heber Mastrángelo, Víctor Rodolfo Marchetti y Víctor Alfredo Bottaniz,Miguel Angel Tojo, el “León” Espósito, el “Chapa” Suñé (autor del gol que le dio a Boca el Nacional de 1976 frente a River Plate). Ya se encontraba en Unión Leopoldo Jacinto Luque, uno de los bastiones fundamentales en la obtención del campeonato del mundo para la Selección Argentina en el año 1978.
Los resultados, a la vista
Unión fue acorde a sus nombres y terminó en el cuarto lugar en el Torneo Metropolitano de 1975, detrás de River, Huracán y Boca Juniors, su mejor campaña hasta el momento en la Primera División. Tras este torneo, Lorenzo se marchó a Boca, donde obtiene los Torneos Metropolitano y Nacional de 1976, la Copa Libertadores de 1977 y 1978 y la Copa Intercontinental de 1978.
Para el Tate la despedida del “Toto” no fue ningún impedimento. Con Reynaldo Volken en la conducción técnica alcanzó rendimientos asombrosos, marcando una época de oro para el Club, una de las mejores de su historia. Su máximo pico se dio en el Nacional de 1979, donde llegó hasta la Final, cayendo a doble partido por gol de visitante ante River Plate.
El Dato
Dirigió a Unión en 54 partidos entre el Metropolitano y el Nacional de 1975, ganando 25 partidos, empatando 15 y perdiendo los restantes 14.
Sin dudas, Juan Carlos Lorenzo estableció un cambio de mentalidad para el conjunto rojiblanco, un salto de calidad que lo ubica en la historia como uno de los mejores equipos de la historia del fútbol santafesino, por la calidad de nombres, y por los resultados obtenidos.
Gatti, Mastrángelo, Trossero, Bottaniz, “Oveja” Telch y el propio Suñé, formaron parte del “equipo sensación”, como era llamado aquel Unión que brilló en el Metropolitano de 1975 donde finalizó cuarto; torneo que se llevó River luego de 18 años sin ser campeón.
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