Daniela Coria es una artista que desde los 5 años soñaba con cantar. Lo hacía, en el balcón de su casa en un edificio ubicado en barrio Fonavi Centenario. Como toda niña, se imaginaba un público aplaudiéndola de pie y agradeciendo con gestos el cariño del público.
Ese interés por el canto, la llevó a concretar su sueño a costa de lo que fuese. Su madre la llevó a estudiar guitarra con tan solo 9 años, pero su vínculo con el instrumento no era el mismo que sentía al cantar. Es por ello, que en la secundaria se dispuso a aprender canto, comenzando a sus 15 años en el Coro Municipal y desde ahí, no paró más. A sus 40 años, no para de estudiar y conformar diversos proyectos en los que su voz y su presencia, tienen el protagonismo.
¿Cómo comienza tu carrera a partir de tu ingreso al Coro Municipal?
Cuando empecé la secundaria me dispuse a estudiar canto y me acerqué al Liceo Municipal pero las inscripciones para estudiar canto estaban cerradas, pero había un coro y desde ahí no paré. Ingresé y ahí interpretábamos obras folclóricas o en latín. Tiempo después, vi por primera vez al Coro Polifónico Provincial de Santa Fe que interpretaba la novena sinfonía de Beethoven y ahí me dije “quiero estar ahí”.
Luego de 2 años, realicé una audición y entré por concurso como coreuta hasta que ocupé el cargo de solista en la cuerda de contraltos. En el coro, había un curso preparatorio que lo dictaba el Maestro Castells, con quien estuve 5 años y me enseñaba piano, leer partituras y cantar en diferentes idiomas. Desde ahí, vieron que tenía un perfil de solista y cuando empecé a cobrar dentro del coro mi sueldo, empecé a invertir en estudios.
Comencé a tomar clases en Buenos Aires con la maestra Noemí Souza y después tuve la oportunidad de cantar mi primera obra con orquesta que fue la “Misa Nelson”, de Joseph Haydn con el maestro Héctor Nardi hasta que me escuchó una maestra Ana Cancelleri de Santa Fe, que me hizo descubrir la ópera. Ella me derivó a Buenos Aires donde estudié con Horacio Amauri con quien estudié muchos años. Pero siempre fui estudiando e invirtiendo, ya que en el arte uno no puede dejar de perfeccionarse. Actualmente, estudio con María Luján Mirabelli del Teatro Colón de Buenos Aires.
¿Cómo fue esa formación de esos maestros que nombras y como fuiste adaptando la voz?
Yo tengo una voz poco común. Mi problema siempre fue que no sabían si yo era soprano, contralto o mezzosoprano porque siempre tuve un color diferente al de una voz de soprano, que no tiene que ver con el registro que uno abarca, las notas que uno alcanza, sino el color que tiene la voz. Mis maestros me decían que era una "voz de terciopelo", de un color más oscuro.
Mi preparación vocal fue a través de técnicas vocales y estudiando áreas de mayor complejidad que tienen que ver con el repertorio, ya que no es lo mismo una misa o un repertorio barroco que una CIlea que es verismo puro, es teatro. La ópera es un actor cantando, es el arte cantado y eso lleva un trabajo extra porque tenés que pensar en el personaje y como unirlo a la voz.
En la actualidad hay nuevas maneras de consumir música a través de las nuevas tecnologías, las plataformas digitales. Desde tu perspectiva... ¿Cómo es trabajar en la difusión y visibilizar el canto lírico?
Por ahí se supone que la ópera es para quien usa traje o vestidos de gala, pero no es así. Yo también conformo junto a 6 cantantes líricos un proyecto que se llama "Ópera Santa Fe" donde hemos salido a cantar en bares o lugares que no son un teatro y donde ese estilo musical no es habitual. Pero la cultura tiene mucho que ver, argentina es muy variada por la cantidad de migrantes que hay en todos lados.
En cuanto a los espacios en Santa Fe ¿Cómo está la situación para acceder a un teatro o donde hacer un espectáculo?
Es difícil porque no hay muchas oportunidades de solicitar ciertos teatros, es todo muy a pulmón. Muchas veces tampoco hay un apoyo gubernamental para fomentar este tipo de espectáculos y las posibilidades son pocas.
¿Cómo definirías al público para esta expresión artística?
Generalmente en los proyectos que llevo adelante, siempre tenemos buen público, casi siempre que hacemos un concierto viene mucha gente o por primera vez. Nosotros buscamos hacer un repertorio popular con canciones que hayan escuchado de algún área conocida. Es difícil de todos modos llegar con lo que hacemos, es más el amor que uno le pone que el público que asiste muchas veces.
¿Algún escenario o presentación que recuerdes?
Recuerdo varias, en el 2007 me presenté a concursar para el coro del Teatro Colón, pero no pude mudarme a Buenos Aires y por cuestiones personales, no lo hice. Después recuerdo cuando junto al Coro "Liberae Voces", que con ellos participamos en las Habaneras de Alicante, en España y fue hermoso. También recuerdo cuando canté la Ópera la "Vida Breve" de Manuel de Falla en el rol de la Abuela, en el Teatro del Globo de Buenos Aires, fue emocionante.
¿Cuál es tu gran sueño por cumplir, dentro de la música o el canto?
Siento que parte de mi sueño ya lo cumplí, así sea cantando en Santa Fe porque ya cantar delante del público es maravilloso. Me encantaría poder realizar operas en buenos aires, en espacios como el Teatro Argentino de La Plata o el Teatro Avenida. Y seguir aprendiendo y tal vez por el lado de la docencia que me gusta mucho.
¿Cuál sería el repertorio adecuado para esos teatros que nombras?
Me encantaría hacer el personaje de Azucena de "El trovador" de Giuseppe Verdi o "La Gioconda", una ópera en cuatro actos de Amilcare Ponchielli.
¿Cómo se viene el 2022?
Con el proyecto del "Ópera Estudio de Paraná", estamos organizando conciertos. Viene un regisseur del Teatro Colón, el maestro Cervera a darnos clases de teatro, basado a la ópera. Y además, estamos con el "Ópera Santa Fe" organizando conciertos, que tenemos en el interior y en Santa Fe. Con el Coro polifónico estamos retomando actividades y seguramente habrá algunas presentaciones.
Si miras a esa niña de 5 años que cantaba en un balcón y te ves ahora ¿Qué destacarías de vos misma todos estos años?
La perseverancia, esa necesidad de estudiar y luchar por el amor hacia el canto, por aprender. Eso es algo que lo tengo y siempre trato de transmitirlo, quizás cuando doy clases; de contar mi experiencia y decir que los sueños se hacen realidad. Hoy tengo el privilegio de vivir del canto y eso no lo tiene cualquiera; el canto lírico me cambió la vida.
Temas
Te puede interesar





