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Cultura | Tango |

A 111 años del nacimiento de Edmundo Rivero, la voz del tango y el lunfardo

Un 8 de junio de 1911 nacía en Buenos Aires el cantante, guitarrista, compositor de tango y difusor del lunfardo, Edmundo Leonel Rivero quien se impuso en su carrera con su particular registro de voz. 

Edmundo Leonel Rivero nació el 8 de junio de 1911 en Valentín Alsina, al sur del Gran Buenos Aires, y creció en el barrio de Saavedra. Desde niño, sintió atracción por la guitarra, instrumento con el que incursionó en su adolescencia hasta los 18 años, en que se convirtió en un guitarrista muy conocido en la zona.

Por esa época (1930), comenzó a frecuentar bodegones y bares hasta que finalmente pudo estudiar canto y guitarra clásica en el Conservatorio Nacional de Música. Mientras tanto, comenzó a trabajar junto a grandes cantantes de la época como Nelly Omar, Agustín Magaldi y Francisco Amor, entre otros.

Así es que, estableciendo bases en la música, realizó un dúo con su hermana Eva y su hermano Anibal, realizando pequeños conciertos para Radio Cultura y para el Alvear Palace Hotel, en los que interpretaban música española con canciones clásicas.

Edmundo Rivero 4.jpg

Su voz en el tango

Como cantor de tango, se inició con José de Caro y posteriormente integró las orquestas de Julio de Caro, Emilio Orlando y Humberto Canaro. Fue en las agrupaciones de Horacio Salgán y Aníbal Troilo donde impuso su registro de bajo y su estilo aporteñado.

Rivero, por aquel entonces, se destacaba por ponerle una voz distinta a las orquestaciones como las de Salgán, utilizando un tono bajo y profundizando su relación con el lunfardo. En 1947, Aníbal Troilo le propuso ingresar a su orquesta en reemplazo de Alberto Marino, donde permaneció hasta 1950 interpretando temas inolvidables como "Sur" y "El último organito".

Edmundo Rivero - Sur

A partir de 1950, comenzó con giras por el interior e importantes presentaciones en los principales medios del país. Hacia 1959, se traslada a España donde en Madrid actúa durante siete meses. En 1965, integra una embajada artística que recorre Estados Unidos, giras por América Latina y llega a presentarse en Japón.

El lunfardo

Edmundo Rivero comenzó a interesarse por el lunfardo en su adolescencia, cuando su tío le enseñó las primeras palabras. Más tarde, en un aguantadero del barrio, aprendió el lunfardo más encriptado.

“No hay que confundir el “lunfardo” con el “reo”. El “reo” es el idioma del hombre de barrio, del orillero honrado, con el que nombra las cosas de su oficio, sus diversiones. El lunfardo es la jerga del lancero, del escruchante, del punguista, un idioma subyacente que se construye a base de metáforas, por traslaciones llenas de imaginación” (Edmundo Rivero). “No hay que confundir el “lunfardo” con el “reo”. El “reo” es el idioma del hombre de barrio, del orillero honrado, con el que nombra las cosas de su oficio, sus diversiones. El lunfardo es la jerga del lancero, del escruchante, del punguista, un idioma subyacente que se construye a base de metáforas, por traslaciones llenas de imaginación” (Edmundo Rivero).

El tango, como género unificador entre artistas

En el año 1965, se graba lo que más tarde sería "un disco de culto", que dejó sellado un trabajo compartido con Astor Piazzola y Borges. El disco llamado "El Tango" contó con la música de Piazzolla y con letras de Borges, mientras que Edmundo, interpretó poemas de Jacinto Chiclana, El títere, A Don Nicanor Paredes, entre otros. El trabajo tuvo el desagrado de Borges que no le gustó el resultado final, hasta que con el paso del tiempo y su dificultad para conseguirlo, El Tango se convirtió en un disco de culto.

El Títere

Mientras continuaba su carrera, un 8 de mayo de 1969, inauguró su célebre tanguería “El Viejo Almacén”, de Independencia y Balcarce, en la que no quería servir comidas ni bebidas porque pensaba que "cuando la gente bebe o come no tiene el recogimiento necesario para escuchar a los intérpretes".

Sus últimos años de vida

A partir de 1970, continuó con giras y presentaciones y se integró como miembro de la Academia del Lunfardo. Condujo un programa en Radio Nacional llamado "Hablando del lunfardo" y en 1985 recibió el Premio Konex de Platino como "Mejor Cantante Masculino de Tango". Su voz comenzó a apagarse un 24 de diciembre de 1985, donde sufrió una miocardiopatía que lo dejó internado un mes, hasta fallecer un 18 de enero de 1986.

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