La medida apunta a mitigar el impacto del parate económico sobre los empleados del sector privado y, en segundo término, a asistir a los trabajadores públicos acuciados por la situación crediticia. Incluye herramientas de refinanciación para estatales y jubilados, así como para trabajadores privados y autónomos, con el objetivo de reducir la carga de deuda y mejorar el ingreso disponible de los hogares.