Se emitió un alerta en el que se insta a equipos directivos, docentes y centros de estudiantes a trabajar esta problemática en las aulas. En la comunicación, emanada desde el Ministerio de Educación, se recuerda que las intimidaciones son delitos graves, y convocó a las familias a acompañar y prevenir conductas que pueden derivar en procesos judiciales y responsabilidades económicas.