El budín de zanahoria y manzana se ganó un lugar en la cocina de los argentinos por su combinación única de sabor, humedad y textura esponjosa. La zanahoria le da ese toque de dulzor natural y color, mientras que la manzana aporta una miga más tierna y húmeda, perfecta para disfrutar en la merienda.
Este budín es un clásico de las recetas caseras porque se prepara con ingredientes simples y en pocos pasos. Además, la presencia de fruta y verdura en la masa hace que el resultado sea más liviano y fresco que otros budines tradicionales.
Una de las grandes ventajas de esta receta es que se puede hacer con anticipación y guardar varios días bien envuelto. De hecho, muchos prefieren comerlo al día siguiente, cuando los sabores se integran y la textura queda aún más húmeda y tentadora.
Ingredientes para preparar el budín de zanahoria y manzana
2 zanahorias medianas ralladas
1 manzana rallada
2 huevos
120 ml de aceite neutro
150 g de azúcar
200 g de harina leudante
1 cucharadita de canela (opcional)
1 pizca de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla
El paso a paso para un budín húmedo y esponjoso
Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar un molde de budín.
Batir los huevos con el azúcar hasta que estén bien integrados.
Agregar el aceite y la esencia de vainilla y mezclar.
Sumar la zanahoria y la manzana ralladas a la mezcla.
Incorporar la harina, la canela y la sal, mezclando hasta lograr una masa homogénea.
Volcar la preparación en el molde y llevar al horno durante 40 a 45 minutos.
Dejar enfriar antes de desmoldar para que el budín mantenga su humedad y textura.
Este budín de zanahoria y manzana queda súper húmedo y aromático. Se puede servir solo o con un toque de azúcar impalpable por encima para una merienda simple, rica y diferente.