La bióloga cordobesa Sandra Díaz es mencionada año tras año como una de las mentes más influyentes: en agosto de este año fue reconocida por la Fundación Bunge y Born y en junio fue coronada con el premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
Es doctora en Ciencias Biológicas e investigadora superior del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal de la Universidad Nacional de Córdoba. Ahora, Sandra Díaz fue seleccionada por la prestigiosa revista Nature como una de las diez figuras científicas más influyentes del mundo.
Las claves del informe liderado por Sandra Díaz
Diaz se abrió lugar dentro del campo de la ecología y en el último tiempo coordinó el Informe Global de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Ipbes), de Naciones Unidas. La bióloga lideró un grupo de 144 investigadores/as de 51 países: analizaron 15 mil fuentes de información para elaborar la evaluación más ambiciosa que existe hasta la fecha sobre el estado de la biodiversidad.
Fruto del resultado de tres años de trabajo, las cuatro evaluaciones regionales sobre la diversidad biológica y ecosistemas abarcaron a las Américas, Asia y el Pacífico, África, Europa y Asia Central, todo el planeta excepto los polos y océanos abiertos.
Lo novedoso del Ipbes además es que no solo es interdisciplinario (se tomaron en cuenta aspectos sociales y económicos además de biológicos) sino que es el primero intergubernamental. Todo eso lo plasmaron en nada más y nada menos que 1500 páginas.
"El proceso de aceleración de los graves síntomas que padecen nuestras especies a nivel global no quiere decir que están condenadas, sino que su destino depende de nosotros", afirmó la bióloga a Télam.
Según publicó Nature, el informe final del Ipbes vaticina que las naciones no cumplirán con la mayoría de los objetivos globales en biodiversidad y desarrollo sostenible a menos que hagan cambios drásticos como abandonar la idea de que las economías deben crecer constantemente.
"En las Américas, la protección de áreas claves de diversidad biológica aumentó un 17% entre 1970 y 2010; sin embargo, menos del 20% de las áreas claves de diversidad biológica están protegidas y el alcance varía significativamente", señala una de las conclusiones del informe publicada en Ipbes.net.
También indica que la diversidad biológica está mejor protegida cuando están integradas a "una amplia gama de políticas económicas y sectoriales tales como el pago por servicios de los ecosistemas y la certificación ecológica".
"Esas políticas se pueden combinar con cambios de comportamiento, tecnologías mejoradas, investigación, niveles adecuados de financiación, mejores programas de educación y sensibilización", detalla el documento.
Además de la joven activista sueca Greta Thunberg, Sandra Díaz comparte el listado de referentes con el físico brasileño Ricardo Galvão, quien se opuso a Jair Bolsonaro para dar a conocer la tala acelerada del Amazonas.




