Un lobo con ADN editado, no resucitado
Según Colossal, los científicos realizaron 20 ediciones genéticas de precisión entre los 2.500 millones de pares de bases que componen el genoma del lobo gris, utilizando herramientas de ingeniería genética de última generación. Las crías nacieron gracias a madres sustitutas.
Sin embargo, especialistas en genética aseguran que esta intervención es mínima para lograr algo cercano a un Aenocyon dirus, el verdadero lobo huargo.
“Colossal solo creó un lobo gris que se parece a lo que creen que era un lobo huargo”, explicó Jeremy Austin, director del Centro Australiano de ADN Antiguo, al medio ScienceAlert.
¿Qué dicen los científicos sobre los lobos huargos?
El genetista Adam Boyko, de la Universidad de Cornell, fue categórico en una entrevista con The New York Times: los cachorros no son lobos huargos resucitados.
Estudios genéticos anteriores revelaron que los lobos huargos se separaron de otros cánidos hace unos 5,7 millones de años, sin evidencia de intercambio genético con los lobos grises de América del Norte. Eso significa que crear uno genéticamente idéntico requeriría decenas o cientos de miles de modificaciones, no apenas 20.
Más un híbrido que una clonación
Tal como detalla National Geographic, los cachorros de Colossal no son clones. Son organismos híbridos, ensamblados con fragmentos de ADN antiguo y herramientas biotecnológicas.
“Esto me recuerda al tipo del zoológico chino que pintó perros para que parezcan pandas”, ironizó Austin. “Y todos se creyeron esa historia.”
Aunque no se haya logrado una desextinción real, los científicos coinciden en que la investigación tiene valor: podría servir para la conservación de especies en peligro, el avance de la genética, y el estudio de la evolución de los organismos complejos.