La mayoría de las infecciones se registraron en Ucrania (23.000). Los otros países más afectados fueron Rusia, Georgia, Serbia y, dentro de la UE, Grecia, Italia y Francia. Las autoridades señalan la ineficacia de los programas de vacunación en algunos países y el movimiento de población posiblemente contagiada, sobre todo en verano, como las principales causas de este aumento de casos.
“El sarampión ahora mismo es una cuestión internacional, pero la razón está en que la población no está bien vacunada”, afirma Josefa Masa, especialista del Centro Nacional de Epidemiología (Instituto Carlos III de Salud). Masa cree que los fallos en las medidas de prevención puede depender de factores que varían según el caso concreto. Puede tratarse de la desconfianza en las autoridades provocada por una crisis política, como en Ucrania, o del auge de los movimientos antivacunas, como en Italia o Alemania, detalla la epidemióloga. También las peculiaridades del sistema de salud, como en Francia, pueden hacer más complicado garantizar la vacunación de toda la población, según Masa.
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Si en 2016 el sarampión afectó a 5.237 personas, el número de infecciones aumentó un 450% el año siguiente (23.927), lo que alarmó a la OMS. Pero en la primera parte de 2018 el brote se ha ampliado ulteriormente y ya se han contabilizado más muertes (14 de ellas en Serbia) de las que se registraron en todo el año anterior. “Apelamos a todos los países para que tomen medidas adecuadas para frenar ulteriores brotes de esta enfermedad”, declaró en un comunicado la directora regional de la OMS, Zsuzsanna Jakab.
La vacunación es fundamental
Esta enfermedad, definida por las autoridades sanitarias “muy contagiosa y grave”, es una de las principales causas de muerte en niños pequeños, alerta la OMS. En 2016 murieron en todo el mundo casi 90.000 personas (la mayoría de ellas menores de cinco años), según los últimos datos disponibles. La vacunación, el arma más eficaz para evitar brotes, debe cubrir al menos un 95% de la población, según la OMS. La organización estima que la vacuna ha evitado 20 millones de muertes en el mundo entre 2000 y 2016.
Para Masa, “hay que vacunar con dos dosis, una el primer año de vida y otra a los cuatro años”. Si no está vacunada una gran parte de la población, el sarampión se puede transmitir muy rápidamente, agrega la epidemióloga. “Si alguien proveniente de un país en el que hay un brote viene a España, y alrededor de él todos están bien vacunados, no va a haber problemas”, explica. “Pero si alrededor hay un montón de gente mal vacunada, se puede montar un brote, que puede pasar a otra ciudad u otra comunidad”.




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