Con cierta voz de alivio, mezclada con dolor, Ramón explica: “Ahora están trabajando bien, pero anteriormente hemos tenido muchas dificultades en el manejo de la investigación, de a poco ahora se va aclarando lo que pasó”.
“Los mismos que lo mataron estaban investigando la causa, entonces era imposible creer lo que se hacía”
“Lo agarraron en la zona de la terminal, lo llevaron a la séptima y ahí fue donde sufrió una golpiza de los policías, después desapareció”, relató su padre.
Y comenzó la búsqueda: “Vinimos a ver qué pasaba con él que no iba, fuimos a la séptima a averiguar y nos dijeron que lo habían puesto en libertad, y era todo mentira. Lo habían golpeado hasta matarlo y lo tiraron al río maniatado con sogas”.
Ramón relató que fue a buscarlo por instinto: “Fui por intuición, porque es la comisaría de la zona donde desapareció. El estaba solo no conocía Rosario. Yo lo había visto una semana antes, el día anterior a que el viajara”.


Dejá tu comentario