Carlos Monvale es un productor ganadero que termina su hacienda en un feedlot en Marcos Paz, en Buenos Aires. Suele vender el grueso de su producción en el Mercado de Liniers, cuyo rol reivindica.
“Yo soy un ferviente defensor de este mercado. Es confiable y resulta un termómetro que fija los precios de la hacienda a nivel nacional. Hasta los que lo critican utilizan sus valores”, argumentó el productor.
En dialogo con Bichos de Campo, Monvale ponderó el valor de dicho mercado concentrador de hacienda, subido a ciertas críticas en los últimos tiempos, por la situación de mudanza que atraviesa y las preguntas acerca de la necesidad de su existencia en los tiempos modernos, donde aparecen otras opciones de comercialización, como la venta directa a frigoríficos o los remates televisados.
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