domingo 17 de noviembre de 2019

MES ROSA |

Cáncer de mama: detectado a tiempo el 90% de los casos es curable

En el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, dialogamos con el Dr. Francisco Terrier de la Sociedad Argentina de Mastología.

Redacción Aire Digital

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se detectan en el país alrededor de 20 mil nuevos casos de cáncer de mama por año. Esto es en promedio dos nuevos por hora.

Ahora bien, según la Organización Panamericana de la Salud, Argentina ocupa el segundo lugar en riesgo de muerte por cáncer de mama en América Latina. Mueren alrededor de 20 mujeres por día a causa de esta enfermedad. Las estadísticas indican que al llegar a los 85 años, una de cada ocho la habrá sufrido. Pero las cifras no terminan allí. Cuatro de cada diez mujeres mayores de 40 años no se hacen la mamografía anualmente, según una encuesta nacional realizada por Fundación Avon en 2016. 

 

El 32% de las mujeres argentinas de entre 40 y 70 años nunca se hizo una mamografía. Esto sucede, en parte, porque cuanto más lejos se encuentran de los centros urbanos menor es el acceso a un diagnóstico de calidad. El equipamiento no es suficiente, ya que el 75% de los equipos del país son de tecnología antigua -analógicos-, y muchas mujeres carecen de recursos para trasladarse a las ciudades todas las veces que el sistema de salud requiere. Es decir, llegan tarde a un resultado que pueden obtener en 48 horas.

En el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, la buena noticia es que, detectado a tiempo, el cáncer de mama puede curarse en más del 90% de los casos.

Este viernes, en diálogo con Ahora Vengo, el doctor Francisco Terrier, integrante de la Sociedad Argentina de Mastología brindó detalles al respecto. Dijo que “no todas las mujeres están concientizadas que deben hacerse los controles para una patología que es frecuente”.

El especialista dijo que el control más importante es el autoexamen. “Es el más importante a diario”, resaltó. Pero a su vez, destacó la importancia de realizarse la mamografía “para tener una pauta clara”. La misma debería ser realizada una vez por año a partir de los 40 años. “A partir de esa edad, deben comenzar con los controles de manera periódica”, continuó.

En este sentido, la mujer debe estar atenta a la aparición de nódulos, derrames de sangre por pezón, retracción de la piel o cualquier otro signo fuera de lo común. En pacientes con antecedentes fuertes (familiar directo, madre, hermana) se recomienda realizar la mamografía 10 años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano. Por lo general, es a los 30 años.

Un factor de riesgo es una característica cuya presencia lleva a que aumente la incidencia de una enfermedad. Estos se dividen en “no modificables”, es decir, aquellos que no son posibles de evitar y aumentan las posibilidades de que se genere una enfermedad, y “modificables”, que son las medidas que pueden incorporarse para reducir el riesgo de enfermar.

Las personas que tienen mayores riesgos de desarrollar cáncer de mama son las mujeres. De hecho, es el tumor maligno más frecuente en el sexo femenino. Y si bien puede afectar también a los hombres, la proporción es mucho menor. “Los factores de riesgo que se pueden cambiar para disminuir la posibilidad de tener el cáncer es tener una vida sana”, afirmó Terrier. Y mencionó además, mantener una dieta adecuada; cuidarse de sobrepeso; no fumar y restringir consumo de alcohol.

“Una vez detectado tenemos que intervenir los médicos. Le explicamos a la paciente que hay algo diagnosticado, sea de forma precoz o avanzado”, continuó el especialista. Y agregó: “De ambas maneras puede ser solucionable”, aseguró. Pero detectado de manera precoz es mejor.

La edad es otro de los factores no modificables. A pesar de que las mujeres mayores tienen más riesgo de desarrollar cáncer de mama, todas tienen factores de riesgo únicos que son específicos de ella, motivo por el cual las mamografías de rutina generalmente comienzan a partir de los 40 años. “Hay tratamientos que se adaptan a la edad”, sostuvo Terrier. Además, aseveró que cada paciente lo toma de manera particular al enterarse.  Y en este sentido, resaltó la importancia del acompañamiento de la familia y el entorno. “Vemos todos los días la paciente sostenida y apoyada por la familia. Lo hace de una forma mejor que aquellas que no tienen ese apoyo”. Se postula que hasta un 40% de los cánceres podrían evitarse manteniendo una buena calidad de vida. 

En síntesis, la mejor manera de prevenir el cáncer de mama es acompañandote a vos misma.

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