Con casi 800 mil hectáreas quemadas y 8 focos activos, los incendios en Corrientes no dan tregua. En el corazón de la provincia están los Esteros del Iberá, el humedal mas grande de Argentina y el segundo más grande de América, que está afectado por el fuego y el riego que corre este ecosistema es devastador. Además, distintas especies que habitaban en el lugar corren peligro de extinción.
En conversación con AIRE, Marisi López, coordinadora del Proyecto Iberá de la Fundación Rewilding Argentina, explicó que el humedal es un reservorio de vida, "es un lugar lleno de agua, de bañados, de esteros, con una alta biodiversidad a nivel de fauna y flora, y donde además se viene haciendo un trabajo en los últimos 20 años de recuperación de la fauna nativa a través del Rewilding".
Con este proyecto se buscó generar el Parque Iberá, que genera además una economía a través del turismo de naturaleza. "Todos los pueblos que están al rededor de los Esteros del Iberá que son 10 pueblos de manera directa, y 20 si contamos los que están más alejados, empiezan a tener una economía basada en ese turismo de naturaleza, ya que la gente quiere venir a ver ciervos, carpichos, yaguaretés, y un montón de otros animales", detalló.
La reserva del Iberá tiene 1.300.000 hectáreas y el parque 700.000 hectáreas, por lo que es uno de los más grandes de Argentina. Sobre los incendios en Corrientes, explicó que están monitoreando de cerca y que están poniendo todos sus esfuerzos y recursos para frenar el fuego: "El parque tiene portales turísticos de acceso y estos se vieron afectados, se quemaron pastizales, montes, bosques, infraestructura turística, carteles, pasarelas, carpas, la fauna tiene que salir corriendo buscando refugio, a otros emprendedores turísticos se les quemó absolutamente todo, realmente estamos viviendo un infierno, hace más de 40 días que no da tregua, no termina, se apaga el lugar y se prende en otro, hay brigadistas, bomberos, amigos vecinos, todo el mundo trabajando en territorio", afirmó.
La Fundación fue noticia porque precisamente allí reintrodujeron varios ejemplares de yaguaretés en los últimos años: "De ver el proceso de desarrollo, crecimiento y de volver a tener toda la fauna nativa a traves del Rewilding, es decir, de traer devuelta a las especies que estaban extintas, estamos viendo ahora este momento de destrucción y cómo arraza el fuego en todos lados", dijo López.
Consultada acerca del tiempo que se calcula que va a tardar la recuperación ecológica, afirmó que depende del ambiente, que los pastizales con las lluvias y el sol en un año puede llegar a recuperarse, porque eso crece rápido y es un suelo fértil, pero lo que es montes y bosques puede llegar a tardar mucho más porque son árboles viejos, que pueden llegar a tardar cinco o 10 años, depende de cada lugar.
"Tenemos que trabajar en la recuperación de esos ambientes porque son refugio, albergue y comida de las especies, pero al mismo tiempo las especies de fauna van a ayudar a que se regenere más rápido", aseguró la entrevistada, al tiempo que brindó el ejemplo del guacamayo rojo que es regenerativo de bosques, ya que come frutos del lugar y cuando sobrevuela distrubuye las semillas.
Sobre las especies en peligro de extinción, López afirmó que "en Corrientes hay especies en peligro de extinción antes de que se desate el incendio, y el peligro era generado por el cambio de hábitat, por el cambio del suelo, o por pastizales que dejan de serlo para convertirse en bosques implantados de pinos. Ya teníamos ese peligro, ahora se acentúa por el incendio", consideró. "Somos optimistas de que ninguna especie se va a perder del todo porque siempre podemos resguardar algunos, salvarlos, los animales son resilientes y buscan nuevos espacios dónde habitar", agregó.
Las causas de los incendios en Corrientes
No se comprobó porqué se generó el incendio en los Esteros del Iberá, pero remarcó que las altas temperaturas que hay en Corrientes y la sequía extrema e histórica fueron factores que ayudaron a que la situación se vuelva incontrolable. En este sentido, López aseguró que el humedal está prácticamente seco, que las lagunas bajaron, los arroyos se secaron, y que una chispa perfetamente puede originar un incendio.
Pero que hubo tantos focos que no solamente hay una causa: "anoche cayó un rayo y originó un foco, en otro lugar estaban quemando basura y se les escapó el fuego, en otros lugares fue por la práctica de quemar territorio para ganar pastura y que rebrote para las vacas", detalló.
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Para López, la situación "es desesperante", el fuego tiene una rapidez que es arranzante por lo que hay que elegir qué salvar: "por supuesto la vida humana está en primer lugar, pero también habia infraestructura y animales. Se hicieron cortafuegos a contrareloj para que el fuego no avance, los chicos del territorio se metieron y salvaron a los pichones de guacamayos, los llevaron a un refugio y los están alimentando para cuando todo esto pase los puedan llevar a Iberá, pero también vimos perder cientos de quilómetros de alambrado que después cuesta un montón reponerlos", contó.
Por útlmo sostuvo que los gobernantes "nos deben la Ley de Humedales y un montón de otras cosas. Tenemos que sentarnos a reflexionar y que todo esto sirva para algo, para ver cómo nos vamos a plantear de acá al futuro, qué va a pasar el día después". Además consideró que "esto no es un evento aislado, estamos enfrentando cambios y crisis climáticas, y vamos a tener que pensar cómo prepararnos. No nos puede volver a pasar de que nos agarre desprevenidos. Hay que pensar diferente, cambiar hábitos y prácticas", concluyó.

