miércoles 8 de diciembre de 2021
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Fallos judiciales y decisiones financieras presionan a la industria de los hidrocarburos

Como nunca antes, la producción de combustibles fósiles empieza a parecerse a una industria del pasado. El análisis de Jorgelina Hiba.

Cuestionada desde hace tiempo por la comunidad científica internacional por su responsabilidad en el calentamiento global, la industria de los hidrocarburos (petróleo, gas y carbón) recibió en las últimas semanas varios golpes que la ponen contra las cuerdas: fallos judiciales en contra, desaires de inversionistas y un informe lapidario de la propia Agencia Internacional de la Energía parecen apurar la transición desde los combustibles fósiles hacia las energías renovables. Todo un cambio de paradigma del cual Argentina no debería quedar al margen.

La primera señal llegó desde la propia Agencia Internacional de Energía, que destacó la urgencia de cambiar el modelo basado en los combustibles fósiles para pasar a cero emisiones en 2050.

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Otro mazazo a los combustibles fósiles fue el fallo de una corte holandesa que obliga a la multinacional Shell a reducir el 45% sus emisiones contaminantes de aquí a 2030. “Es un fallo histórico ya que por primera vez se responsabiliza legalmente a una empresa por su contribución al calentamiento global y se usa el Acuerdo de Paris en una orden judicial de estas características” argumentaron desde la ONG Periodistas por el Planeta (PxP).

La deconstrucción de la Agencia Internacional Energía

Constituida en la década de los ’70 del siglo pasado para defender la existencia del flujo del petróleo durante el boicot de los países árabes, la Agencia Internacional de la Energía (AEI) parece haber comenzado a transitar un camino de deconstrucción acorde al escenario de crisis climática global.

Esa nueva identidad llegó en forma de comunicado hace un par de semanas atrás, cuando la Agencia reconoció que, para que el aumento de la temperatura media global no supere 1,5°C antes de fin de siglo (tal como lo estipula el Acuerdo de Paris) no debería haber nuevos desarrollos ni inversiones en industrias asociadas a la explotación del gas, el petróleo y el carbón.

Inversores en rebelión

El mundo de las finanzas y su infinito olfato para los nuevos negocios también detecta que la industria de los combustibles fósiles empieza a oler a tiempo pasado.

Varias noticias de las últimas semanas parecen corroborar esto: la primera tiene que ver con un grupo inversores llamado Engine 1, que impulsó una rebelión en la asamblea de accionistas de ExxonMobil para imponer dos directores con un nuevo mandato que apunte a tomar medidas para combatir el cambio climático.

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Desde PxP recordaron que Exxon es la compañía hidrocarburífera más grande de Estados Unidos. “Son sus propios inversores quienes le están diciendo que deberá adaptar su negocio a las condiciones del clima, porque, en caso contrario, no tendrá futuro alguno”, explicaron desde esa ONG.

Por otra parte, inversores de Chevron aprobaron una resolución que obliga a la empresa a dar cuenta de las emisiones causadas por la quema de sus productos de combustibles fósiles y a reducirlas, a lo que se sumó que el 30% de los accionistas de Shell votaron en contra de la dirección por un plan climático más ambicioso.

Una nueva justicia verde

Lo que ocurrió en Holanda con Shell es un duro golpe a la industria de los hidrocarburos, pero no resulta del todo sorprendente. La multinacional, que ya se había enfrentado a una acción de los accionistas por un plan climático inadecuado, recibió esta última semana una orden de los tribunales holandeses de reducir sus emisiones en un 45% respecto a los niveles de 2019 para el año 2030.

https://twitter.com/PxP_LAC/status/1397578539071856644

Un informe reciente de Periodistas por el Planeta recuerda que la compañía es una de las 21 más contaminantes del mundo y que, hasta esta decisión de la justicia, su plan climático era disminuir apenas un 20% en esta década. “La orden judicial ahora le dice lo que ya sabíamos todos: esto no es suficiente. Tiene que hacer más” señaló la organización ambientalista.