La sequía pega duro en los maíces de Santa Fe y se anticipa un fuerte recorte en la cosecha nacional
La interrupción de las lluvias en diciembre dejó expuesto al cultivo en su momento crítico. En la provincia se sufre más al sur y el rendimiento estimado se aleja del ideal.
Lote en Lincoln, norte bonaerense, una de las zonas más castigadas por el déficit hídrico, que se extiende al sur de Santa Fe. Foto: @ludangi
La interrupción de las lluvias, a partir de diciembre, sumió nuevamente a gran parte del área agrícola nacional en una sequía que ya redujo en 4 millones de toneladas la cosecha proyectada de maíz, que ahora se estima en 48 millones versus las 52 a las que se aspiraba al comienzo de la campaña. En Santa Fe, el impacto es notorio en los rendimientos proyectados respecto de los considerados normales.
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Un mes sin lluvias significativas: impacto en las proyecciones de maíz
El análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario indica que las reservas de humedad en el suelo muestran un cambio “que se ha dado muy rápido y que ha puesto en dificultades sobre todo al maíz temprano”.
“Se cumple un mes sin milímetros significativos que den auxilio para cortar los descuentos cuando el maíz transita en estos días un golpe de calor con una humedad relativa muy baja”, precisó el reporte de la Guía Estratégica para el Agro (GEA).
En estas circunstancias, se ajustó el rinde promedio nacional proyectado para la campaña en curso en 73,6 quintales por hectárea, muy por debajo de los casi 80 quintales que se consideran para una campaña normal a buena. “Lamentablemente, temperaturas extremas, baja humedad relativa, días de vientos continuos y una radiación con valores de watts también extremos se han alineado negativamente en el momento más crítico del maíz de primera, sobre todo para los maíces sembrados en la segunda quincena de octubre”, precisa el informe.
El sur santafesino, la región más golpeada por la falta de agua
Sin embargo el perjuicio podría ser mayor si no llega un rápido alivio climático, posibilidad que parece improbable. “Los pronósticos no están siendo favorables para la región central; hay muy poca humedad relativa y sin humedad, cuando entre el frente frío, no vamos a tener muchas posibilidades de tener los milímetros que estamos necesitando”, precisó a AIRE el director técnico de GEA, Cristian Russo.
En cuanto a la situación en la provincia de Santa Fe, el rendimiento de maíz estimado se ubica en 78.3 quintales. “En un buen año, en la provincia estamos por encima incluso de los 90 quintales; así que estamos muy lejos”, precisó el especialista.
Este “golpe importante”, dijo Russo, se está dando en mayor medida en los maíces del sur santafesino, aunque ya comienzan a afectarse también en el centro y norte.
Pronósticos desfavorables agravan el panorama para el maíz
La única posibilidad de frenar el deterioro, sería que haya un “evento disruptivo” en materia climática. “Es lo que todos estamos rogando, cruzando los dedos para que pase”, dijo, pero frente a pronósticos poco alentadores se resignó: “Lamentablemente va a seguir cayendo la estimación de maíz”.
A nivel nacional, el reporte GEA estimó una caída interanual de la producción de maíz del 8,5 %. Por el temor a la chicharrita, la siembra maicera habría caído un 24% respecto del ciclo 2023/24. “Se impulsaron las siembras tempranas, razón que acentúa el impacto de la falta de agua”, añade el trabajo.
La soja, por su parte, también está comenzando a sufrirlo. “Está muy golpeada, empieza a verse pérdidas incluso en el sur de Santa Fe; la soja de segunda es lo más comprometido, pero las de primera también empiezan a perderse”, anticipó Russo.








