miércoles 26 de enero de 2022
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"Te lo digo por tu bien", un libro sobre ser gorda y el negocio de cancelar ciertos cuerpos

La influencer Agustina Cabaleiro viene haciendo activismo Body Positive desde sus redes sociales, y -desde su propia experiencia, así como los relatos que recibe- escribe sobre cómo sobrevivir al gordo-odio.

Agustina Cabaleiro tiene más de 292 mil seguidores en la red social Instagram. Como @onlinemami_ desarrolla un activismo bodypositive donde su cuerpo es el mensaje: bebotea, modela ropa y sonríe, sonríe mucho. Se trata de un movimiento social para empoderar a las personas con sobrepeso y cuestiona las maneras en que la sociedad cataloga los cuerpos. “Me gustaría quererme como vos te querés, tengo 19 años y no puedo aceptar mi cuerpo”, le escribe una seguidora, entre tantas. Agus es exponente de una generación que combate los estereotipos de belleza y convierte la lucha contra el gordo-odio en una causa cada vez más extendida. "Te lo digo por tu bien: sobre ser gordas y ocupar espacios con libertad", es el libro que publicó en editorial Montena, un relato colectivo de lo que implica ser mujeres con cuerpos gordos.

Agus, como se y la llaman, no quiso escribir un libro académico sobre el gordo-odio, sino que fue a la vida cotidiana. Su libro es “sobre cómo podemos sobrevivir mientras cambiamos todo eso que lo académico describe o que se critica desde el discurso académico. Yo entiendo que hay un patriarcado y hay una voz hegemónica, hay un Estado y hay un sistema que te dice que esto sí, que esto no, que esto es lindo, que esto es feo, que esto es saludable, que esto no es saludable etcétera. Pero ¿cómo hago para sobrevivir en el día a día hasta que cambiamos lo más grande?”.

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Tampoco hace catarsis o relato de su experiencia, sino que va más allá. “No es un libro sobre lo que me pasó a mí por gorda, sino de lo que nos pasó a todas desde que nacemos y la sociedad nos hace saber que tenemos un cuerpo fuera de la norma. Está pensado de adentro para afuera: primero hablamos de nuestra relación con el espejo, con la palabra gorda. Después hablamos sobre nuestra relación con la moda, nuestra familia, nuestros amigues, nuestros chongos y parejas para terminar hablando del sistema de salud y de activismo para cambiar todos los paradigmas”, dice desde su cuenta.

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Agus reconoce que el feminismo es una manera de mirar, pero también se queda corto para abordar esta experiencia, la singular experiencia de ser una mujer gorda en un mundo que rechaza a los cuerpos gordos y los convierte en sinónimo de falta de voluntad, pereza, entre tantos otros atributos negativos. “Hay una cuestión que llamo el despertar, cuando una, por ejemplo, entiende lo que es el feminismo y entiende del papel de las mujeres, sale de ese lugar de víctima. Ahí entiende que no es lo que merece, que tiene que haber otro mundo donde no puede ser que por ser mina, no me den tal trabajo o no pueda salir así vestida. Es un despertar muy rápido. En cambio, cuando sos una mujer gorda, vos entendés que es una identidad política, pero seguís con la noción internalizadísima de que te mereces el maltrato”.

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Ese gordo-odio internalizado hace que, aunque una persona gorda entienda que no está bien el maltrato, igual quiera “bajar de peso, o ser un poco más flaco, que se sienta en falta”.

Lo que quiso contar esta influencer es cómo se sobrevive a esa mirada siempre acusadora que las personas gordas reciben. “Está buenísima toda la teoría, y entender por qué esto funciona así. Es importante y hay mucha gente que no lo sabe. Pero ¿cómo hago para pasar frente a un espejo y no taparme la cara porque no me quiero ver? No le puedo decir al espejo… ¿vos sabías que hay un sistema? Va más allá de la razón. Entonces, queríamos plantear el libro desde ese lugar, obviamente con testimonios de nutricionistas para la parte de salud, de modelos para la parte de moda, de un montón de gente”, cuenta Cabaleiro.

Agus subraya que “ser gordo no es una enfermedad. No es tener neumonía. Es un factor de riesgo, así está definido por la Organización Mundial de la Salud”. Pero sabe que el discurso de la obesidad asociado a lo patológico tiene que ver con intereses económicos. “Obviamente que el tema de la salud en cuanto a los cuerpos gordos se va a convertir en un negocio, porque te pueden vender lo que se te ocurra, y las dietas son todas iguales para todos”.

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En ese sentido, el libro está dedicado a todas las mujeres que alguna vez lloraron en un probador, o frente al espejo, las que sufrieron bullying y no tuvieron con quien hablar, y a quienes siempre recibieron el consejo de adelgazar, acompañado de la frase “te lo digo por tu bien”. Agus considera que “hay un círculo vicioso” que consiste asociar la gordura con el descuido, la mala alimentación, la falta de actividad física, el odio al propio cuerpo y la depresión. “Todo eso es un montón de información muy extraña que no tiene relación entre sí”, asegura.

Por todo eso, Agus Cabaleiro considera que “hay que desmantelar esa narrativa porque nos hace muy mal a todos, porque no puede ser que el mayor miedo sea a ser gordo”.

Con su masiva presencia en las redes sociales, Agus genera contenidos que tienen llegada a un gran público. Trabaja en publicidad, con la utopía de “cambiar las cosas desde adentro”. Y si bien reconoce que ahora las marcas comenzaron a mostrar mujeres gordas sin vincularlas con su peso, cree que ese mensaje debe venir desde “los grandes medios, la moda y la publicidad”. “Hay un despertar de las marcas, algunas con buenas intenciones y no tanto conocimiento, y otras con intenciones más o menos, pero existe una voluntad de ser más inclusivos en las campañas. Lo que está empezando a pasar es que hay una gorda, pero no hablando de que es gorda”, celebra. Si ser gorda fue históricamente sinónimo de esconderse, taparse, no tener representación social fuera de la burla, eso comienza a cambiar.