Quién era "Pipa" Rogers, el abuelo que festejaba un nacimiento y murió tras un ataque de patovicas
Conmoción en San Miguel: un festejo familiar terminó en tragedia tras un violento episodio frente a un bar. Los detalles de una causa que ya tiene cuatro detenidos.
El abuelo que festejaba un nacimiento y murió tras un ataque de patovicas.
Un festejo que debía ser pura alegría terminó de la peor manera en la puerta de un bar en Bella Vista. Alexis "Pipa" Rogers, un reconocido trabajador del espectáculo y vecino de San Miguel, falleció tras un violento episodio con personal de seguridad del local nocturno Sutton.
Un brindis familiar que terminó en luto
La noche tenía un significado especial para Alexis: celebraba el nacimiento de su nieto, ocurrido apenas 24 horas antes. Junto a su hijo de 23 años, salió a compartir ese momento de felicidad, sin imaginar que se encontraría con un destino fatal.
"Pipa" no era un desconocido en la zona ni en su rubro:
Profesión: técnico escénico especializado en montaje, iluminación y sonido.
Compromiso: afiliado al Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos (SATE).
Superación: recientemente había finalizado sus estudios secundarios a través del programa FinEs.
Legado: recordado por sus colegas como una persona solidaria, frontal y "de esas que siempre querés tener de tu lado".
Pipa Rogers, el abuelo que festejaba un nacimiento.
Pipa Rogers, el abuelo que festejaba un nacimiento.
Claves de la investigación judicial
El hecho ocurrió en la madrugada, cuando a Rogers y sus acompañantes se les denegó el ingreso al bar. Lo que comenzó como un intercambio verbal escaló rápidamente a una agresión física por parte de los empleados de seguridad.
La causa de muerte: la principal hipótesis que maneja la Justicia es la asfixia mecánica, a la espera de los resultados finales de la autopsia.
Detenidos: hay cuatro patovicas imputados por homicidio.
Intervención: la UFI N°21 de Malvinas Argentinas analiza las cámaras de seguridad y los celulares secuestrados para reconstruir el minuto a minuto del ataque.
Este caso vuelve a poner bajo la lupa los protocolos de seguridad en la noche bonaerense y el límite del uso de la fuerza en locales de esparcimiento.