Sin embargo, siete meses después de su implementación, los cambios generaron preocupaciones entre profesionales de la nutrición y organizaciones civiles, especialmente respecto a la flexibilización de los sellos de advertencia.
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En diálogo con AIRE, Mariel Wicky, licenciada en nutrición e integrante del Colegio de Nutricionistas de Santa Fe, se mostró preocupada por las modificaciones que permitieron a la industria alimentaria eludir parte de las restricciones impuestas por la ley.
Según Wicky, una de las modificaciones más significativas es la que establece que los sellos de advertencia solo se colocarán en productos cuyo contenido de nutrientes críticos, como azúcares, grasas y sodio, haya sido agregado durante la fabricación. De esta forma, productos como la manteca, que naturalmente contiene grasas, ya no llevarán el sello, generando confusión en los consumidores que podrían creer que son opciones más saludables.
Confusión en los consumidores
Otro de los puntos destacados por Wicky es la coexistencia de los sellos de advertencia con etiquetas que promueven los beneficios nutricionales, como “fortificado con vitaminas” o “enriquecido en minerales”. Según la nutricionista, esto puede generar confusión en los consumidores, quienes podrían interpretar erróneamente que un producto con un sello de advertencia es saludable simplemente porque posee ciertos nutrientes agregados.
Además, la ley permite la utilización de imágenes, como caricaturas o futbolistas, en productos dirigidos a niños, incluso si estos no son exclusivamente para ese segmento. Wicky señaló que productos como cereales, que anteriormente no mostraban personajes infantiles, ahora pueden incluirlos, lo que aumenta el riesgo de marketing engañoso dirigido a los más jóvenes.