Los médicos creen que el pequeño sufre progeria , una enfermedad genética de la infancia extremadamente rara, que presenta envejecimiento brusco y prematuro en recién nacidos.
Las arrugas que presenta, los ojos hundidos y dilatados, el cuerpo encogido y la cantidad de pelo en la espalda llevaron a pensar a los doctores que el bebé sufría esta enfermedad que sólo la padece uno de cada 7 millones de recién nacidos vivos.
“Solo podemos dar las gracias a Dios. No nos sentimos tristes por la apariencia de nuestro hijo. Lo aceptaremos tal y como es”, aseguraba el padre que pequeño en declaraciones al medio británico.
Al no existir tratamiento para esta enfermedad, las personas que lo padecen suelen vivir un promedio de 13 años .




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