“Empecé a hacer empanadas desde el 2008, me había quedado sin trabajo y comencé en casa. Las que más se venden son ‘la argentina’, con carne cortada a cuchillo; y la de choclo, muy cremosa, ésas son las dos más populares”, explicó la emprendedora, que inició su negocio con una inversión de US$ 4000.
“Tengo dos locales bien ubicados, el tercero se abre en la próximas dos semanas y el cuarto el año que viene”, remarcó la mujer, entusiasmada ante la respuesta de su creciente clientela.
FUENTE: LA NACIÓN
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