Según el veredicto, los fiscales incurrieron en:
- Mal desempeño: al ignorar pruebas clave que estaban frente a sus ojos.
- Negligencia grave: por no profundizar la pista del ADN de Roberto Bárzola.
- Revictimización: al alimentar una narrativa sobre la vida privada de Nora en lugar de buscar al asesino.
LEER MÁS► Entradera en el country El Paso de Santo Tomé: delincuentes asaltaron y maniataron a dos familias
"Las mil muertes de Nora Dalmasso" es un documental de Netflix.
Tras el jury, los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro fueron destituidos .
El llanto de la familia Macarrón
La sentencia provocó una reacción inmediata en la sala. Facundo y Valentina Macarrón, hijos de Nora, se fundieron en un abrazo con su padre, Marcelo, tras años de haber sido señalados por la propia justicia que debía protegerlos.
Croppi recordó cómo se construyeron "teorías novelescas" para culpar al hijo de la víctima basándose en su orientación sexual, mientras se ignoraba al principal sospechoso material, cuyo rastro genético fue hallado en la escena del crimen desde el inicio.
Habló Facundo Macarrón tras la destitución de los fiscales
Embed - “Se hizo justicia en parte”: habló Facundo Macarrón tras la destitución de los fiscales
Los argumentos de los fiscales desplazados
Pese a la contundencia del fallo, los ahora ex fiscales mantuvieron su postura hasta el final:
-
Javier Di Santo: aseguró que siempre trabajó con "entereza y respeto" y que tiene la conciencia tranquila.
-
Daniel Miralles: pidió disculpas a la familia, aunque justificó haber investigado al entorno cercano por la falta de otras pruebas certeras en aquel momento.
-
Luis Pizarro: fue cuestionado por elevar la causa a juicio como un "crimen por encargo" sin sustento probatorio suficiente.
Desde la izquierda: Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro.
Desde la izquierda: Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro.
¿Qué pasa con el crimen ahora?
Es importante destacar que esta resolución no busca determinar quién mató a Nora Dalmasso, sino evaluar el desempeño de quienes debían investigar. El caso penal, lamentablemente, se encuentra prescripto, lo que significa que el asesinato ocurrido en aquel noviembre de 2006 en la Villa Golf de Río Cuarto permanecerá, técnica y judicialmente, impune.